China verifica en laboratorio un nuevo estado de la materia en el núcleo terrestre

Los átomos de carbono se desplazan libremente dentro de la red sólida de hierro
Descripción del comportamiento de la materia superiónica descubierta en el núcleo terrestre bajo condiciones extremas.

Durante décadas, las ondas sísmicas que atravesaban el núcleo terrestre se movían más despacio de lo que la ciencia esperaba, como si el corazón del planeta guardara un secreto sobre su propia naturaleza. Investigadores chinos han recreado en laboratorio las condiciones más extremas de la Tierra —140 gigapascales y 2.600 grados Kelvin— y han verificado por primera vez de forma experimental la existencia de materia superiónica: un estado en el que los átomos de carbono se desplazan libremente dentro de una red sólida de hierro. Este hallazgo no solo resuelve una anomalía geofísica persistente, sino que reencuadra nuestra comprensión del geodinamo, el mecanismo que genera el campo magnético que hace habitable este mundo.

  • Las ondas sísmicas del núcleo terrestre se movían más lento de lo predicho durante décadas, y ningún modelo existente lograba explicar por qué.
  • Para replicar el corazón del planeta, los investigadores impulsaron aleaciones de hierro y carbono a más de siete kilómetros por segundo, alcanzando presiones y temperaturas extremas nunca antes reproducidas en laboratorio con este fin.
  • En esas condiciones, los átomos de carbono comenzaron a moverse libremente dentro de la red sólida de hierro, confirmando experimentalmente un estado de la materia —el superiónico— que solo existía en simulaciones computacionales.
  • Las mediciones acústicas revelaron una caída marcada en la velocidad de las ondas de cizalla, validando que este comportamiento explica las anomalías sísmicas observadas durante años en observatorios de todo el mundo.
  • La movilidad atómica dentro del núcleo podría aportar energía adicional al geodinamo, sugiriendo que el campo magnético terrestre tiene una fuente de alimentación que los modelos anteriores no contemplaban.

Había algo que no encajaba. Desde hacía décadas, los geofísicos observaban que las ondas sísmicas atravesaban el núcleo interno de la Tierra más lentamente de lo que sus modelos predecían, y el comportamiento del campo magnético acumulaba preguntas sin respuesta. Un equipo de la Universidad de Sichuan y la Academia China de Ciencias decidió buscar la respuesta recreando las condiciones del interior del planeta a escala humana.

Los investigadores comprimieron aleaciones de hierro y carbono hasta 140 gigapascales y temperaturas cercanas a los 2.600 grados Kelvin, impulsando las muestras a más de siete kilómetros por segundo. En ese entorno extremo ocurrió algo inesperado: los átomos de carbono comenzaron a desplazarse libremente dentro de la red sólida de hierro, ablandando el material de forma sorprendente. Este estado, conocido como superiónico, había sido anticipado por simulaciones computacionales, pero jamás había sido verificado en un laboratorio.

Los resultados, publicados en National Science Review, mostraron un descenso marcado en la velocidad de las ondas de cizalla y un aumento en la razón de Poisson, datos que los modelos de dinámica molecular confirmaron: los átomos de carbono se movían a través del entramado de hierro sin desorganizarlo. El profesor Youjun Zhang lo sintetizó como la primera demostración experimental de una velocidad de cizalla notablemente baja bajo las condiciones reales del núcleo interno.

Las implicaciones van más allá de la sismología. La investigadora Yuqian Huang señaló que la movilidad de estos elementos ligeros podría aportar energía adicional al geodinamo, el mecanismo que genera y mantiene el campo magnético terrestre. Esta difusión atómica representa una fuente de energía que los modelos anteriores no habían considerado, y también ofrece una explicación coherente para la anisotropía sísmica detectada durante años. El misterio que desconcertaba a los geofísicos comienza, por fin, a tener forma.

Hace décadas, los geofísicos observaban algo que no terminaba de encajar. Las ondas sísmicas que atravesaban el núcleo interno de la Tierra se movían más lentamente de lo que los modelos predecían. El comportamiento del campo magnético terrestre también guardaba secretos sin resolver. Ahora, un equipo de investigadores chinos cree haber encontrado la respuesta en un laboratorio, recreando las condiciones más extremas del planeta a escala humana.

Los científicos de la Universidad de Sichuan y la Academia China de Ciencias lograron comprimir muestras de aleaciones de hierro y carbono hasta presiones de 140 gigapascales y temperaturas cercanas a los 2.600 grados Kelvin, parámetros que reflejan lo que existe en el corazón del planeta. Para lograrlo, impulsaron las muestras metálicas a más de siete kilómetros por segundo. En esas condiciones extremas, algo inesperado ocurrió: los átomos de carbono comenzaron a desplazarse libremente dentro de la red sólida de hierro, transformando el material en algo sorprendentemente blando. Este estado de la materia, conocido como superiónico, había sido predicho por simulaciones computacionales años atrás, pero nunca había sido verificado experimentalmente.

Los resultados, publicados en la revista National Science Review, revelan que las mediciones acústicas durante el experimento mostraron un descenso marcado en la velocidad de las ondas de cizalla y un aumento significativo en la razón de Poisson. Los modelos de dinámica molecular confirmaron lo que los instrumentos detectaban: los átomos de carbono se movían a través del entramado de hierro sin desorganizarlo. El profesor Youjun Zhang resumió el hallazgo: por primera vez se había demostrado experimentalmente que esta aleación presenta una velocidad de cizalla notablemente baja bajo las condiciones que existen en el núcleo interno terrestre.

Lo que hace particularmente relevante este descubrimiento es su implicación para entender cómo funciona el campo magnético de la Tierra. La investigadora Yuqian Huang señaló que la movilidad de estos elementos ligeros dentro del núcleo podría aportar energía adicional al geodinamo, el mecanismo responsable de generar y mantener ese campo magnético que protege el planeta. La difusión atómica dentro del núcleo interno representa una fuente de energía que no había sido considerada en los modelos anteriores. Este proceso también ayuda a explicar la anisotropía sísmica, las variaciones en la velocidad de las ondas sísmicas que los observatorios han detectado durante décadas.

El hallazgo invita a repensar el papel de los elementos ligeros en la estructura profunda del planeta. Durante años, los investigadores habían enfatizado la importancia de las aleaciones por sustitución o compuestos más complejos. Este nuevo trabajo destaca la relevancia de las soluciones sólidas intersticiales, donde átomos más pequeños se mueven dentro de una red cristalina más grande. Esta perspectiva ofrece un marco coherente para interpretar tanto la elasticidad como las propiedades sísmicas del núcleo interno, factores esenciales para comprender cómo funciona la dinámica profunda del planeta. El misterio que desconcertaba a los geofísicos comienza a tener forma.

Por primera vez hemos demostrado experimentalmente que la aleación de hierro y carbono presenta una velocidad de cizalla notablemente baja bajo condiciones del núcleo interno
— Profesor Youjun Zhang, Universidad de Sichuan
La difusión atómica dentro del núcleo interno representa una fuente de energía que no se había tenido en cuenta para el geodinamo
— Investigadora Yuqian Huang, Academia China de Ciencias
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué tardó tanto en verificarse experimentalmente algo que ya se había predicho con simulaciones?

Model

Las simulaciones son poderosas, pero la naturaleza siempre guarda sorpresas. Necesitaban reproducir presiones y temperaturas que solo existen a miles de kilómetros bajo nuestros pies. La tecnología para hacerlo de forma controlada es muy reciente.

Inventor

¿Qué significa exactamente que los átomos de carbono se desplacen libremente dentro de la red de hierro?

Model

Imagina una jaula de hierro sólida. Normalmente, los átomos están fijos en sus posiciones. Aquí, bajo presión y calor extremos, los átomos de carbono pueden moverse como si estuvieran en un fluido, pero la estructura de hierro permanece intacta. Es un estado intermedio entre sólido y líquido.

Inventor

¿Cómo explica esto las ondas sísmicas lentas que observaban?

Model

Las ondas sísmicas viajan más lentamente a través de materiales más blandos. Si el núcleo interno contiene esta materia superiónica, es más blando de lo que pensaban, y eso ralentiza las ondas. Los números ahora coinciden con lo que medían.

Inventor

¿Y el campo magnético? ¿Cómo se conecta?

Model

El movimiento de átomos cargados dentro del núcleo genera corrientes eléctricas. Esas corrientes crean el campo magnético. Si hay más movimiento atómico del que se creía, hay más energía disponible para mantener ese campo. Es como descubrir que el generador es más potente de lo que imaginaban.

Inventor

¿Qué cambia ahora en la forma en que entendemos el planeta?

Model

Cambia que los elementos ligeros no son secundarios. Son actores principales en la dinámica profunda. Eso abre preguntas nuevas sobre cómo evolucionó el núcleo, cómo se distribuyen estos elementos, y qué otros estados de la materia podrían existir allá abajo.

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