China descubre que sus 66.000 millones de árboles plantados no funcionan como esperaba

Después de los 40 años, el bosque plantado pierde su superpoder
Los árboles jóvenes crecen rápido gracias al CO2 extra, pero esa ventaja desaparece con la edad.

China ha construido el bosque más grande jamás plantado por mano humana, cubriendo decenas de millones de hectáreas con árboles elegidos y dispuestos con precisión estatal. Un estudio reciente revela que estas plantaciones crecen con una velocidad sorprendente en sus primeras décadas, impulsadas por la juventud de los árboles y su sensibilidad al CO2, pero que esta ventaja se desvanece pasados los cuarenta años, cuando la complejidad de los bosques naturales demuestra ser una fortaleza que ningún monocultivo puede imitar. El hallazgo no solo interpela a China, sino a los modelos climáticos globales que aún no distinguen entre lo que la naturaleza construye lentamente y lo que el ser humano planta con urgencia.

  • Los 66.000 millones de árboles plantados por China absorben follaje un 65,8% más rápido que los bosques naturales, una diferencia que los científicos no esperaban encontrar tan pronunciada.
  • El dióxido de carbono actúa como fertilizante invisible: explica el 88,5% del crecimiento acelerado en especies como el eucalipto y la paulownia, que lo aprovechan con eficiencia extraordinaria.
  • A los 40 años, la ventaja colapsa: los bosques plantados envejecen funcionalmente más rápido que los naturales, cuya biodiversidad les otorga una estabilidad que los monocultivos no pueden sostener.
  • Los modelos climáticos actuales tratan todos los bosques como equivalentes, subestimando el crecimiento inicial de las plantaciones jóvenes y distorsionando los cálculos de captura de carbono a escala global.
  • La pregunta urgente que deja el estudio es cuánto tiempo seguirán siendo útiles estos árboles antes de que su declive funcional supere su contribución al equilibrio climático.

China ha plantado más árboles que cualquier otra nación en la historia moderna. Para 2020, el país había cubierto 90,31 millones de hectáreas con bosques artificiales, más de un tercio de toda su cobertura forestal. Fue una campaña ejecutada con precisión estatal. Pero un estudio reciente reveló algo incómodo: estos bosques no funcionan como se esperaba.

Usando el Índice de Área Foliar —una medida de cuántas hojas tiene un bosque y cuánto carbono puede procesar—, los investigadores encontraron que las plantaciones chinas ganan follaje un 65,8% más rápido que los bosques naturales. Incluso comparando árboles de la misma edad en condiciones idénticas, los artificiales mantienen una ventaja del 4,6%. La razón principal es la juventud: los bosques plantados tienen en promedio 34 años frente a los 57 de los naturales, y los árboles jóvenes son extraordinariamente sensibles al CO2 atmosférico. En especies como el eucalipto y la paulownia, ese efecto de fertilización explica el 88,5% del crecimiento acelerado.

Sin embargo, este superpoder tiene fecha de vencimiento. Pasados los 40 años, la capacidad de crecimiento acelerado comienza a colapsar. Los bosques naturales, más complejos y diversos, retoman entonces la ventaja a largo plazo. La biodiversidad les otorga una estabilidad que los monocultivos simplemente no pueden sostener.

Las implicaciones van más allá de China. Los modelos climáticos actuales tratan todos los bosques como equivalentes, sin distinguir entre plantados y naturales, lo que distorsiona los cálculos de captura de carbono. El estudio advierte que comprender esta diferencia es fundamental para mejorar las estrategias contra el calentamiento global. La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo más podrán estos árboles seguir limpiando el aire antes de que su utilidad decline.

China ha plantado más árboles que cualquier otra nación en la historia moderna. Para 2020, el país había cubierto 90,31 millones de hectáreas con bosques de su propia creación, una cifra que representa más de un tercio de toda la cobertura forestal nacional. Fue una campaña de reforestación sin precedentes, ejecutada con la precisión que caracteriza los grandes proyectos chinos. Pero un estudio reciente ha revelado algo incómodo: estos bosques no funcionan como se esperaba.

Los investigadores descubrieron que los árboles plantados crecen de manera radicalmente distinta a los que emergen de forma natural. Utilizando el Índice de Área Foliar, una medida que cuantifica la cantidad de hojas en un bosque e indica cuánta energía y carbono puede procesar, los científicos encontraron que las plantaciones chinas están ganando follaje 65,8 por ciento más rápido que los bosques naturales. Incluso cuando se comparan árboles de la misma edad en condiciones idénticas de suelo y clima, los bosques artificiales mantienen una ventaja de crecimiento del 4,6 por ciento. La diferencia es especialmente marcada en bosques mixtos y en aquellos de hoja perenne.

La razón de este crecimiento acelerado no es un misterio. Los bosques plantados en China tienen una edad promedio de 34 años, mientras que los naturales promedian 57 años. Estos árboles más jóvenes resultan ser extraordinariamente sensibles al dióxido de carbono en la atmósfera, un fenómeno conocido como efecto de fertilización. El CO2 actúa como un nutriente adicional que las especies seleccionadas para las plantaciones, como el eucalipto y la paulownia, aprovechan con una eficiencia notable. De hecho, el aumento en la concentración de CO2 explicó el 88,5 por ciento del incremento observado en el área foliar de estos bosques plantados.

Pero hay un problema temporal. Los científicos han identificado que este superpoder de crecimiento rápido tiene fecha de vencimiento. Una vez que el bosque plantado alcanza los 40 años de edad, su capacidad para seguir aumentando su follaje de forma acelerada comienza a colapsar. A partir de ese punto, los bosques naturales, que son más complejos y diversos, empiezan a ganar la competencia a largo plazo. La biodiversidad de las selvas naturales proporciona una estabilidad que los monocultivos artificiales simplemente no pueden mantener. Las estructuras simplificadas de las plantaciones aceleran su declive funcional conforme envejecen.

Este hallazgo tiene implicaciones que van mucho más allá de China. Los modelos informáticos actuales que predicen el cambio climático tratan a todos los bosques como si fueran equivalentes, sin distinguir entre plantados y naturales. El estudio advierte que esta simplificación distorsiona la realidad de cómo se captura el carbono. Los modelos tienden a subestimar el crecimiento de los bosques jóvenes en regiones como China y Brasil porque no tienen en cuenta la gestión humana ni la juventud de sus árboles. Comprender que los bosques plantados exhiben una ventaja inicial más fuerte debido a su menor edad y mayor sensibilidad al CO2 es fundamental para mejorar las estrategias contra el calentamiento global. La pregunta ahora es cuánto tiempo más podrán estos árboles seguir ayudando a limpiar el aire antes de que su utilidad decline.

El aumento de la concentración de CO2 explicó el 88,5% del incremento observado en el área foliar de los bosques plantados
— Estudio publicado en la Unión Americana de Geofísica
Este crecimiento extra impulsado por el CO2 disminuye notablemente después de los 40 años de edad
— Investigadores del estudio
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué China plantó 66 mil millones de árboles si ahora descubrimos que no funcionan como se pensaba?

Model

No es que no funcionen. Funcionan muy bien durante los primeros 40 años. El problema es que los modelos climáticos asumieron que funcionarían así para siempre, y eso cambió completamente nuestras expectativas sobre cuánto carbono podemos capturar.

Inventor

Entonces, ¿los árboles jóvenes son mejores que los viejos?

Model

Sí, pero solo temporalmente. Un árbol joven es como un adolescente hambriento: absorbe todo lo que puede, especialmente el CO2 extra en la atmósfera. Pero cuando madura, se estabiliza. Los bosques naturales viejos son más lentos pero más resistentes.

Inventor

¿Qué significa que el CO2 explicó el 88,5 por ciento del crecimiento?

Model

Significa que casi todo el crecimiento acelerado que vimos en estas plantaciones fue porque hay más dióxido de carbono en el aire. Sin ese CO2 extra, los árboles plantados crecerían casi al mismo ritmo que los naturales.

Inventor

¿Eso es bueno o malo para el clima?

Model

Es complicado. Sí, están absorbiendo carbono. Pero si confiamos en que seguirán haciéndolo después de los 40 años y no lo hacen, nuestras predicciones sobre el futuro climático estarán completamente equivocadas.

Inventor

¿Qué debería hacer China ahora?

Model

Probablemente necesita mezclar más sus plantaciones, hacerlas más diversas como los bosques naturales. Los monocultivos de eucalipto son eficientes ahora, pero frágiles después. La biodiversidad es lo que dura.

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