Pidió a los últimos civiles que huyan de la ciudad
En las primeras horas del sábado, dos personas de edad avanzada perdieron la vida en Krasnohorivka, una localidad del este de Ucrania tan próxima al frente que la amenaza ha dejado de ser excepcional para convertirse en el ritmo cotidiano de quienes permanecen. Los bombardeos rusos nocturnos, combinados con misiles lanzados desde Crimea y una docena de drones explosivos, dibujan no un episodio aislado sino la continuación de una guerra que desgasta lentamente a los más vulnerables. La defensa ucraniana interceptó nueve de doce drones, una victoria parcial que ilustra con precisión la condición de este conflicto: resistencia sostenida, pero nunca completa.
- Dos civiles —una mujer de 70 años y un hombre de 73— murieron durante la noche en Krasnohorivka, mientras un tercero resultó herido en los mismos ataques.
- Rusia empleó misiles S-300 y S-400 lanzados desde Crimea, además de doce drones explosivos dirigidos contra cuatro regiones ucranianas simultáneamente.
- La defensa aérea ucraniana derribó nueve de los doce drones, pero tres lograron atravesar las defensas, dejando expuesta la fragilidad del escudo protector.
- En Dnipropetrovsk, un hombre de 36 años herido el día anterior murió en el hospital, extendiendo el balance de víctimas más allá de la zona de combate directa.
- Las autoridades exigen la evacuación de los últimos civiles en Krasnohorivka, sabiendo que quienes quedan —en su mayoría ancianos sin recursos— difícilmente podrán o querrán marcharse.
El sábado por la mañana, Ucrania confirmó que los bombardeos rusos nocturnos habían matado a dos civiles en Krasnohorivka, región de Donetsk: una mujer de setenta años y un hombre de setenta y tres, alcanzados por el fuego enemigo en una localidad que vive pegada al frente de batalla. Un tercero resultó herido en los mismos ataques.
Vadim Filachkine, jefe de la administración militar regional, describió en Telegram una ciudad sometida a "fuego enemigo durante la noche y la mañana" y pidió a los últimos civiles que evacuaran. La petición revela una realidad dolorosa: la población de estas zonas ha menguado hasta quedar compuesta casi exclusivamente por ancianos y personas sin medios para huir.
El balance de víctimas se extendía también a Dnipropetrovsk, donde un hombre de treinta y seis años herido en un ataque previo murió en el hospital. La noticia llegó sin mayor elaboración por parte de las autoridades, como parte de una contabilidad que la guerra ha vuelto rutinaria.
Durante la noche, la defensa aérea ucraniana derribó nueve de los doce drones explosivos lanzados por Rusia contra las regiones de Kherson, Odesa, Dnipropetrovsk y Poltava. Tres lograron atravesar las defensas. En Donetsk, Rusia utilizó además misiles S-300 y S-400 disparados desde Crimea. Lo que estos reportes revelan es un patrón que se repite: bombardeos nocturnos, civiles atrapados, defensas imperfectas y una población que envejece porque los jóvenes ya se marcharon.
El sábado por la mañana, las autoridades ucranianas confirmaban que los bombardeos rusos nocturnos habían cobrado dos vidas en la región de Donetsk, en el este del país. Una mujer de setenta años y un hombre de setenta y tres fueron alcanzados por el fuego enemigo en Krasnohorivka, una localidad situada tan cerca de las líneas de combate que sus civiles viven bajo amenaza constante. Un tercero resultó herido en los mismos ataques.
Vadim Filachkine, jefe de la administración militar regional, describió en Telegram cómo la ciudad había estado bajo "fuego enemigo durante la noche y la mañana". Su mensaje llevaba un tono de urgencia: pidió a los últimos civiles que quedaban en Krasnohorivka que abandonaran la localidad. La petición refleja la realidad de una zona donde la población ha disminuido drásticamente a medida que la guerra se ha prolongado, dejando atrás principalmente a los ancianos y a quienes no tienen recursos para marcharse.
En la región de Dnipropetrovsk, más al centro-sur, el balance de víctimas se extendía. Un hombre de treinta y seis años que había sido herido el día anterior en un ataque diferente murió en el hospital. Otro permanecía hospitalizado. Serhiy Lyssak, responsable regional, informó de estos casos sin mayor elaboración, como si fuera parte de una contabilidad que se ha vuelto rutinaria.
Durante la noche del viernes al sábado, la defensa aérea ucraniana logró una victoria parcial. La Fuerza Aérea informó de haber derribado nueve de los doce drones explosivos que Rusia lanzó contra las regiones de Kherson, Odesa, Dnipropetrovsk y Poltava. Fue un éxito defensivo, pero incompleto: tres drones lograron atravesar las defensas. En Donetsk específicamente, Rusia había empleado misiles S-300 y S-400 lanzados desde la península de Crimea, añadió la fuente militar ucraniana sin proporcionar detalles adicionales sobre el alcance de esos ataques.
Lo que emerge de estos reportes es un patrón: bombardeos nocturnos sostenidos, civiles atrapados en zonas de combate, defensas que funcionan pero nunca de manera perfecta, y una población que envejece porque los jóvenes ya se han ido. Las autoridades piden evacuación, pero saben que muchos no irán. La guerra en Donetsk no es un evento puntual sino una condición permanente, medida en noches de fuego, en drones derribados, en vidas perdidas en hospitales y en calles cercanas al frente.
Notable Quotes
Fuego enemigo durante la noche y la mañana— Vadim Filachkine, jefe de administración militar regional de Donetsk
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Krasnohorivka sigue teniendo civiles si está tan cerca del frente?
Porque la gente no tiene adónde ir, o porque es su casa y no quieren abandonarla. Muchos son ancianos. Después de dos años de guerra, los que podían marcharse ya lo hicieron.
¿Qué significa que Ucrania derribó nueve de doce drones?
Significa que la defensa funcionó en un setenta y cinco por ciento. Pero eso también significa que tres explosivos llegaron a sus objetivos. En una guerra, eso no es una victoria completa.
¿Por qué Rusia lanza ataques desde Crimea?
Porque está lejos de las defensas ucranianas más densas. Es una forma de mantener presión sin arriesgar aviones o tropas en territorio controlado por Ucrania.
¿Qué le dice al lector que pidan a los civiles que evacúen?
Que las autoridades esperan más ataques. Que la situación va a empeorar. Que ya no pueden garantizar seguridad en esa ciudad.
¿Hay algo que no se dice en estos números?
Sí. El silencio sobre cuántos civiles quedan. El hecho de que un hombre muera en el hospital días después de ser herido. La rutina de esto. Ya no es noticia que la gente muera; es solo lo que sucede.