Bloqueos y manifestaciones paralizan CDMX: CNTE convoca a 7,000 personas el viernes

Siete mil maestros en Reforma, decenas de grupos en toda la ciudad
La CNTE encabeza la mayor movilización del viernes mientras otras organizaciones sociales realizan concentraciones simultáneas.

Cada viernes, las ciudades revelan sus tensiones más profundas. El 5 de junio, Ciudad de México se convirtió en escenario de más de quince movilizaciones simultáneas, encabezadas por los 7,000 maestros de la CNTE que rechazaban reformas educativas y laborales, mientras decenas de colectivos —desde defensores de animales hasta activistas contra la gentrificación— ocupaban puntos estratégicos de la capital. Lo que parecía una suma de protestas dispersas era, en realidad, el retrato de una ciudad que exige ser escuchada en muchas voces a la vez.

  • La CNTE, el sindicato magisterial más combativo del país, convocó a 7,000 personas en uno de los cruces más transitados de la capital para rechazar la Ley del ISSSTE, la Reforma Educativa y represalias contra sus afiliados.
  • Más de quince grupos sociales programaron concentraciones simultáneas, creando una red de presión vial que amenazaba con paralizar corredores clave como Reforma-Bucareli-Insurgentes y zonas como el centro histórico y Ciudad Universitaria.
  • Entre las acciones más disruptivas previstas destacaba la posible liberación de torniquetes en Metro Hidalgo por parte de colectivos contra la gentrificación y el despojo, elevando el riesgo de caos en el transporte público.
  • Cada grupo —maestros, politécnicos, activistas cannábicos, defensores de vivienda, colectivos contra la injerencia extranjera— operaba con su propio horario y demanda, pero su efecto acumulado apuntaba a una jornada de parálisis generalizada en la capital.

La Ciudad de México amaneció el 5 de junio con la certeza de que el día sería difícil. Decenas de grupos sociales tenían programadas concentraciones en puntos estratégicos, pero una movilización dominaba el panorama: la CNTE había convocado a 7,000 personas para las 10:00 de la mañana en el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes. Su protesta apuntaba a tres blancos —la Ley del ISSSTE, la Reforma Educativa y las represalias laborales contra sus afiliados— y prometía colapsar el corredor Reforma-Bucareli-Insurgentes, uno de los ejes viales más importantes de la capital.

Pero los maestros no estaban solos en las calles. A la misma hora, la Unión de Vecinos D.F. denunciaba la invasión de predios en Jardín Balbuena; organizaciones sociales se reunían en Metro Etiopía para protestar contra la injerencia estadounidense en América Latina; y Liberación Animal MX entregaba firmas en la UNAM contra un proyecto de investigación acusado de maltrato animal. Al mediodía, la Comunidad Politécnica se plantaba frente a Canal Once con 150 personas, mientras colectivos cannábicos y defensores de vivienda ocupaban Chapultepec y el centro histórico.

A las 15:00, la tensión alcanzaba su punto más alto: TRASUIX y organizaciones contra la gentrificación se concentraban en Metro Hidalgo con la previsión de acciones disruptivas, incluida la posible liberación de torniquetes. En paralelo, estudiantes de la Escuela Superior de Medicina del IPN celebraban una asamblea para modificar su pliego petitorio, y el Colectivo Nacional 'No Más Presos Inocentes' mantenía vigilia en los juzgados de la alcaldía Cuauhtémoc.

Lo que emergía de este mosaico era algo más que una suma de protestas: era el retrato de una ciudad que acumula agravios en silencio hasta que un viernes los desborda todos al mismo tiempo. Maestros, activistas, estudiantes, vecinos y colectivos —cada uno con su demanda, su horario y su capacidad de detener el tránsito— convergían para recordar que la capital no se mueve solo en automóvil, sino también en descontento.

La Ciudad de México se preparaba para un viernes de parálisis. Desde las primeras horas del 5 de junio, decenas de grupos sociales tenían programadas concentraciones en puntos estratégicos de la capital, cada una con su propia demanda, su propio horario, su propia capacidad de detener el tránsito. Pero una movilización sobresalía del resto: la CNTE, el sindicato magisterial más combativo del país, había convocado a 7,000 personas para las 10:00 de la mañana en el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, en la colonia Tabacalera.

La protesta de los maestros era la más grande del día y también la más disruptiva. Su rechazo apuntaba a tres blancos específicos: la Ley del ISSSTE, la Reforma Educativa y lo que denunciaban como represalias laborales contra sus afiliados. El sindicato tenía previsto concentrarse también en el Antimonumento Ayotzinapa +43, ubicado en Reforma y Bucareli, y convocar a una asamblea por la tarde en la sede de la sección IX. Los efectos en la circulación serían inevitables. El corredor Reforma-Bucareli-Insurgentes, uno de los ejes viales más importantes de la ciudad, quedaría bajo presión. También se esperaban afectaciones en Metro Etiopía, Casco de Santo Tomás, Chapultepec, Metro Hidalgo y el Eje Central. Las zonas más golpeadas serían el centro histórico, Ciudad Universitaria, la alcaldía Miguel Hidalgo y Benito Juárez.

Pero la CNTE no estaba sola. A las 10:00, la Unión de Vecinos D.F. se concentraría en el Ministerio Público Venustiano Carranza 3, en Jardín Balbuena, para denunciar la invasión de predios por presuntos grupos criminales. Esperaban la asistencia de 25 personas. A las 11:00, Liberación Animal MX entregaría firmas en la Torre de Rectoría de la UNAM contra un proyecto de investigación que acusaban de maltrato animal, también con un aforo pequeño de 25 personas. En el mismo horario, organizaciones sociales se reunirían en Metro Etiopía y la Plaza de la Transparencia para defender la soberanía y protestar contra la injerencia estadounidense en América Latina y el Caribe, con unos 70 asistentes.

Al mediodía, la Comunidad Politécnica se plantaría frente a Canal Once, en el Casco de Santo Tomás, con 150 personas demandando respuesta a sus petitorios dirigidos al IPN. Laboratorio 4:20 convocaría a 30 personas en avenida Chapultepec para una jornada sobre derechos cannábicos. El Gran Consejo del Valle de Anáhuac llevaría a 30 manifestantes a Diagonal 20 de Noviembre para exigir la liberación de predios para vivienda. A las 15:00, TRASUIX y organizaciones de protesta social se concentrarían en Metro Hidalgo contra la gentrificación y el despojo, con 50 personas y la previsión de acciones disruptivas que podrían incluir la liberación de torniquetes. En el mismo horario, la resistencia de la Escuela Superior de Medicina del IPN realizaría una asamblea en su plantel para modificar el pliego petitorio estudiantil, con 50 participantes esperados.

Durante toda la jornada, el Colectivo Nacional "No Más Presos Inocentes" permanecería en los Juzgados de Ejecución de Sanciones Penales de James Sullivan 133, en la alcaldía Cuauhtémoc, con una presencia de 15 personas en respaldo a una audiencia de un caso de abuso sexual y para denunciar deficiencias en el proceso. Lo que emergía de este mosaico de convocatorias era un retrato de la ciudad en movimiento: maestros enfurecidos por reformas educativas, activistas por derechos animales, defensores de la vivienda, estudiantes politécnicos, colectivos cannábicos, grupos contra la gentrificación, abogados de presos. Cada grupo con su horario, su ubicación, su número de participantes. Cada uno capaz de afectar la circulación en su zona. Juntos, capaces de paralizar la capital.

La CNTE anticipa la mayor presión vial del día por su rechazo a la Ley del ISSSTE, la Reforma Educativa y las represalias laborales
— Convocatoria de la CNTE
TRASUIX prevé acciones disruptivas contra la gentrificación, el despojo y las obras cosméticas en la CDMX
— Convocatoria de TRASUIX
The Hearth Conversation Another angle on the story
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¿Por qué la CNTE convoca a 7,000 personas precisamente este viernes? ¿Hay algo que detonó esto?

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La Ley del ISSSTE y la Reforma Educativa son los detonantes. Para los maestros, estas no son políticas abstractas: significan cambios en sus pensiones, en cómo se enseña, en represalias contra quienes se oponen. Siete mil personas es su forma de decir que esto no es negociable.

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Pero hay otras 15 grupos movilizándose el mismo día. ¿Es coincidencia o coordinación?

Model

Es más bien un efecto de resonancia. Cuando un actor grande como la CNTE se mueve, otros ven la oportunidad de visibilizar sus propias demandas. Vivienda, derechos animales, gentrificación: todas estas luchas existen en paralelo. El viernes simplemente las pone todas en el mismo escenario.

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¿Qué significa "liberación de torniquetes" en Metro Hidalgo?

Model

Es una acción disruptiva. Los torniquetes son los accesos controlados del metro. Liberarlos significa permitir que la gente entre sin pagar, bloqueando el sistema. Es una forma de sabotaje que amplifica el impacto de la protesta más allá de quienes están marchando.

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Con 7,000 maestros en Reforma e Insurgentes, ¿cuánto tiempo se paraliza la ciudad?

Model

Eso depende de cuánto tiempo mantengan el bloqueo. Si es una marcha de dos horas, el impacto es fuerte pero contenible. Si se quedan todo el día, especialmente si otros grupos mantienen sus acciones, la ciudad entera sufre. El corredor Reforma-Bucareli-Insurgentes es una arteria principal.

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¿Hay algo que sugiera que esto podría escalar?

Model

La Comunidad Politécnica dice que podría trasladarse a otros puntos si no obtiene respuesta. TRASUIX prevé acciones disruptivas. Cuando hay múltiples grupos con demandas insatisfechas y capacidad de bloquear, siempre existe el riesgo de que una protesta se convierta en varias.

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