Una mejoría más consistente sugiere que la auriculoterapia podría ser complementaria
En los márgenes donde la medicina tradicional y la ciencia moderna se encuentran, un grupo de investigadoras brasileñas ha puesto a prueba una pregunta antigua: ¿puede la oreja ser una puerta de acceso al alivio del dolor? Un ensayo preliminar con 68 mujeres que padecen migraña crónica sugiere que la auriculoterapia produce mejoras reales, aunque el efecto placebo camina a su lado con igual paso. La ciencia, fiel a su naturaleza, pide más tiempo y más preguntas antes de pronunciar un veredicto.
- La migraña crónica afecta desproporcionadamente a las mujeres —tres veces más que a los hombres— y la búsqueda de alternativas complementarias se vuelve cada vez más urgente.
- Ambos grupos del ensayo mejoraron, pero la diferencia entre el tratamiento real y el simulado no alcanzó significancia estadística, dejando la eficacia de la auriculoterapia en terreno incierto.
- Incluso la hemoencefalografía, que rastreó la actividad cerebral durante el estudio, no logró distinguir con claridad entre quienes recibieron el tratamiento verdadero y quienes recibieron el placebo.
- La fisioterapeuta Fernanda Belle no abandona la hipótesis: ya analiza datos en una población más amplia, convencida de que la auriculoterapia podría actuar sobre el eje neuroinmune que regula dolor e inflamación.
- Mientras tanto, especialistas como María de las Heras difunden en redes sociales técnicas de presión sobre la apófisis mastoides para aliviar mareos, zumbidos e inestabilidad asociados a la migraña.
En el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia, investigadoras brasileñas presentaron los resultados de un ensayo clínico que exploró si estimular puntos específicos dentro de la oreja podría aliviar las migrañas crónicas. Fernanda Belle, fisioterapeuta de la Universidad del Sur de Santa Catarina, dividió a 68 mujeres con migraña persistente en dos grupos: uno recibió ocho sesiones reales de auriculoterapia durante ocho semanas, y el otro un procedimiento simulado de apariencia idéntica.
Los resultados fueron más matizados de lo esperado. Ambos grupos reportaron reducción del dolor y mejoras en su calidad de vida, pero las diferencias entre ellos no alcanzaron significancia estadística. El equipo también midió la actividad cerebral mediante hemoencefalografía, sin lograr distinguir claramente entre los dos grupos. A pesar de estas limitaciones, Belle mantiene una perspectiva optimista: observó una mejoría más consistente en el manejo del dolor entre quienes recibieron el tratamiento real, y ya está reevaluando los datos en una población más amplia.
Fuera del laboratorio, la fisioterapeuta María de las Heras ha popularizado en redes sociales un masaje dirigido a la apófisis mastoides, la protuberancia ósea ubicada detrás de la oreja. Según explica, aplicar presión suave en esa zona puede aliviar la tensión cervical profunda, mejorar la circulación hacia el oído interno y calmar el nervio vago. Recomienda prestar especial atención a este punto cuando la migraña viene acompañada de mareos, inestabilidad o zumbido de oídos.
La investigación también plantea una hipótesis de fondo: la auriculoterapia podría actuar sobre el eje neuroinmune, el sistema que regula el dolor y la inflamación. Dado que la migraña afecta aproximadamente tres veces más a las mujeres que a los hombres, comprender cómo intervenir en estos procesos podría tener implicaciones para millones de personas. Los investigadores consideran justificado continuar con estudios más amplios y mejor controlados.
En un ensayo clínico presentado recientemente en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia, investigadores brasileños han explorado si estimular puntos específicos dentro de la oreja podría aliviar las migrañas crónicas. El estudio, dirigido por Fernanda Belle, fisioterapeuta de la Universidad del Sur de Santa Catarina, reclutó a 68 mujeres que padecían migrañas persistentes y las dividió en dos grupos: uno recibió ocho sesiones reales de auriculoterapia —también llamada acupuntura de oído— durante ocho semanas, mientras que el otro grupo recibió un procedimiento simulado idéntico en apariencia.
Los resultados iniciales revelan una realidad más matizada de lo que algunos esperarían. Ambos grupos experimentaron una reducción del dolor y reportaron mejoras en su calidad de vida cotidiana. Sin embargo, cuando los investigadores compararon los números, las diferencias entre quienes recibieron el tratamiento real y quienes recibieron el placebo no alcanzaron significancia estadística. Esto significa que, por ahora, no es posible afirmar con certeza que la auriculoterapia funcione mejor que el efecto placebo. Los científicos fueron cuidadosos en sus conclusiones, reconociendo esta limitación fundamental.
Para profundizar en el análisis, el equipo también midió la actividad cerebral usando hemoencefalografía, una técnica no invasiva que rastrea la oxigenación en la corteza prefrontal. Aunque detectaron cambios en la actividad cerebral durante el seguimiento, estos tampoco permitieron distinguir claramente entre los dos grupos. A pesar de estas limitaciones metodológicas, Belle mantiene una perspectiva optimista. Señala que los resultados justifican continuar investigando, especialmente porque observó una mejoría más consistente en el manejo del dolor en el grupo que recibió auriculoterapia real. Ella ve potencial en esta práctica como complemento a los tratamientos convencionales y ya está reevaluando los datos preliminares en una población más grande de mujeres.
Más allá del laboratorio, especialistas en práctica clínica están compartiendo técnicas específicas que podrían ofrecer alivio inmediato. María de las Heras, fisioterapeuta especializada en migrañas y dolores de cabeza, ha popularizado en redes sociales un masaje dirigido a un punto ubicado detrás de la oreja. Según explica, este punto se encuentra sobre la apófisis mastoides, una protuberancia ósea que forma parte del hueso temporal. En esta zona se insertan músculos importantes como el esternocleidomastoideo, y está directamente conectada con el sistema vestibular que controla el equilibrio.
De las Heras describe los beneficios potenciales de aplicar presión suave en esta zona: aliviar la tensión profunda en el cuello, mejorar la circulación hacia el oído interno y calmar el nervio vago a través de su rama auricular. Recomienda prestar especial atención a este punto cuando los síntomas van más allá del dolor de cabeza simple. Si una persona experimenta mareos, sensación de inestabilidad o zumbido en los oídos junto con el dolor craneal, este punto podría ser particularmente relevante para ella.
La investigación de Belle también plantea una hipótesis mecanicista interesante: la auriculoterapia podría actuar sobre el eje neuroinmune, el sistema que regula tanto el dolor como la inflamación en el cuerpo. Esto es significativo porque la migraña afecta aproximadamente tres veces más a las mujeres que a los hombres, lo que sugiere que entender cómo intervenir en estos procesos podría tener implicaciones importantes para millones de personas. El próximo paso será confirmar si estos resultados preliminares se sostienen en estudios más amplios y mejor controlados.
Citações Notáveis
Los resultados son alentadores, especialmente porque observamos una mejoría más consistente sobre el dolor en el grupo que recibió auriculoterapia, sugiriendo que podría ser una estrategia complementaria interesante en el tratamiento de la migraña crónica.— Fernanda Belle, investigadora del estudio
Presionar aquí alivia la tensión cervical profunda, mejora la circulación hacia el oído interno y calma el nervio vago a través de su rama auricular.— María de las Heras, fisioterapeuta especializada en migrañas
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué un tratamiento que no supera el placebo sigue siendo considerado prometedor?
Porque el placebo mismo es poderoso. Ambos grupos mejoraron, lo que significa que algo funciona. La pregunta real es si la auriculoterapia añade algo más allá de ese efecto. Belle vio una mejoría más consistente en el grupo real, así que hay una señal ahí, aunque débil.
¿Qué significa que no fue "estadísticamente significativo"?
Significa que la diferencia podría deberse al azar. Con solo 68 mujeres, es difícil estar seguro. Necesitan más participantes para saber si lo que vieron es real o solo suerte.
¿Y si la auriculoterapia funciona, cómo lo hace?
Belle cree que actúa sobre el sistema neuroinmune, que controla el dolor y la inflamación. Presionar ese punto detrás de la oreja podría mejorar la circulación y calmar el nervio vago. Es plausible, pero aún no probado.
¿Es seguro intentarlo en casa?
Parece serlo. Es un masaje suave sobre un punto óseo. No es invasivo. Pero tampoco es una cura. Es más bien algo que podrías probar como complemento mientras esperas que la ciencia lo confirme.
¿Por qué afecta más a las mujeres?
Eso sigue siendo un misterio. Pero es un hecho: la migraña golpea a las mujeres tres veces más que a los hombres. Entender por qué podría abrir nuevas formas de tratarla.
¿Cuándo sabremos si realmente funciona?
Cuando Belle y otros completen estudios más grandes. Eso podría tomar años. Por ahora, estos resultados son una invitación a seguir mirando, no una respuesta definitiva.