Aura Cristina Geithner habla de su novio 15 años menor y su plan de maternidad

A los cincuenta, una mujer no está en declive. Está en posesión de sí misma.
Geithner reflexiona sobre la madurez femenina y rechaza los estándares sociales que juzgan el envejecimiento.

Geithner enfatiza que a los 50+ años, las mujeres independientes pueden disfrutar relaciones sin presión de formar familia, priorizando autonomía y disfrute mutuo. La actriz congeló siete óvulos hace tiempo, manteniendo abierta la opción biológica de ser madre nuevamente si lo desea, sin presiones externas.

  • Aura Cristina Geithner mantiene una relación con un hombre 15 años menor
  • Congeló siete óvulos para preservar la opción de maternidad futura
  • Tiene un hijo, Damián, de su matrimonio con el actor argentino Marcelo Dos Santos
  • A los 50 años, enfatiza que las mujeres independientes pueden disfrutar relaciones sin presión de formar familia

La actriz Aura Cristina Geithner reveló en entrevista que mantiene relación con un hombre 15 años menor, congeló óvulos para posible maternidad futura y reflexionó sobre la madurez femenina después de los 50 años.

Aura Cristina Geithner se sentó frente a las cámaras de La Red con la claridad de quien ha vivido lo suficiente para no tener que explicarse. La actriz bogotana, conocida por sus papeles en telenovelas como La potra zaina y Gata salvaje, habló sin rodeos sobre su vida actual: una relación con un hombre quince años más joven, siete óvulos congelados en una clínica, y la tranquilidad que llega cuando una mujer cumple cincuenta años y deja de pedir permiso para vivir como quiere.

La diferencia de edad entre ella y su pareja es el tipo de detalle que normalmente genera susurros en los pasillos de la farándula colombiana. Pero Geithner no vino a defenderse. Vino a redefinirnos qué significa estar juntos cuando ambas personas ya tienen sus propias vidas armadas. "Para las mujeres que ya pasamos los 50 años, somos mujeres que ya hemos tenido familia, que ya tenemos hijos grandes, que ya tenemos nuestro trabajo, que somos independientes económicamente", explicó. Lo que busca ahora, dijo, es compañía sin condiciones: salir a comer, reír, besarse, un abrazo. "Eso también se llama madurez".

Lo que sorprendió a muchos fue su revelación sobre la maternidad. Hace tiempo, Geithner tomó una decisión médica deliberada: congeló siete óvulos. No porque tuviera un plan inmediato de volver a ser madre, sino porque quería que la decisión fuera suya, no del reloj biológico. Tiene un hijo, Damián, fruto de su matrimonio con el actor argentino Marcelo Dos Santos, una unión que fue noticia en los años noventa y que terminó cuando ella decidió que no podía seguir viviendo sin felicidad. Pero la puerta a la maternidad no estaba cerrada; simplemente estaba en sus manos.

"Yo no voy a salir con un hombre que espera familia, aunque podría dársela, porque yo tengo óvulos congelados", dijo con una precisión que dejaba claro: esto no es un accidente de su biología, es una estrategia de su autonomía. La opción existe. La presión, no. Esa distinción importa más de lo que parece, porque cambia toda la dinámica de cómo una mujer se relaciona con su propio cuerpo y su futuro.

Al hablar de su separación de Dos Santos, Geithner no rehuyó la complejidad. Describió el proceso como necesario, como el momento en que tuvo que elegirse a sí misma. "Ese hijo vino a darme a mí esa sanación", recordó, refiriéndose al instante en que supo que no podía seguir. El tiempo le ha permitido procesar esa etapa con serenidad, sin amargura, solo con la claridad de quien aprendió algo importante sobre sí misma.

La actriz, que en años recientes ha diversificado su carrera hacia la música y la creación de contenido digital, aprovechó la plataforma para lanzar una crítica más amplia. No hablaba solo por ella. Hablaba por todas las mujeres que envejecen en una sociedad que las juzga por ello, que les exige mantener una belleza que se define por su ausencia de años. Su mensaje era simple pero radical: a los cincuenta, una mujer no está en declive. Está en posesión de sí misma de una manera que quizá nunca lo estuvo antes.

Para las mujeres que ya pasamos los 50 años, somos mujeres que ya hemos tenido familia, que ya tenemos hijos grandes, que ya tenemos nuestro trabajo, que somos independientes económicamente. Tener un hombre con el que puedas compartir, salir a comer, divertirte, besarte delicioso, un abrazo... eso también se llama madurez.
— Aura Cristina Geithner
Yo no voy a salir con un hombre que espera familia, aunque podría dársela, porque yo tengo óvulos congelados.
— Aura Cristina Geithner
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué crees que una diferencia de quince años genera tanta atención cuando es ella la mayor?

Model

Porque desafía la narrativa de que una mujer envejece hacia la irrelevancia. Si ella está con alguien más joven y es feliz, eso contradice todo lo que se nos ha enseñado sobre qué se supone que debería querer una mujer a los cincuenta.

Inventor

Pero ella tiene hijos, independencia económica. ¿Eso cambia la ecuación?

Model

Completamente. Ella no está buscando que alguien la complete o la cuide. Busca compañía. Eso es diferente a lo que la sociedad espera de una pareja tradicional, y eso la asusta a la gente.

Inventor

¿Y los óvulos congelados? ¿Es eso un plan B o una declaración?

Model

Es ambas cosas. Es un plan B porque le da opciones. Pero es también una declaración de que ella controla esa decisión, no el tiempo ni las expectativas de otros.

Inventor

¿Crees que ella realmente quiere volver a ser madre?

Model

No lo sé. Pero lo importante es que ella dice que no lo sabe, y está bien con eso. La opción existe. La presión, no.

Inventor

¿Qué está criticando realmente cuando habla de los estándares de belleza?

Model

Que las mujeres mayores son invisibles si no se ven jóvenes. Ella está diciendo: yo soy visible, yo existo, yo disfruto, y no necesito tu permiso para eso.

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