Asesor de Putin dice que Rusia apoyaría candidatura de Trump al Nobel de la Paz

Un premio de la paz por entregar armas es algo monstruoso
Ushakov critica la propuesta de Zelenski de apoyar a Trump al Nobel a cambio de misiles Tomahawk.

En el tablero diplomático que rodea la guerra en Ucrania, el Kremlin ha elegido una vía inusual para expresar su posición: respaldar, con matices, la candidatura de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz. Yuri Ushakov, asesor cercano de Putin, declaró el viernes que Moscú apoyaría tal nominación si fuera consultada, pero aprovechó el momento para criticar con dureza a Zelenski, quien había propuesto ese mismo respaldo a cambio de misiles Tomahawk. En el fondo, el gesto ruso no es tanto un elogio a Trump como una cuña clavada entre Washington y Kiev, recordándonos que en tiempos de guerra, hasta los premios de paz se convierten en instrumentos de poder.

  • El Kremlin irrumpe en el debate del Nobel de la Paz con una declaración calculada: Rusia respaldaría a Trump si alguien se lo pidiera, una afirmación que suena a apoyo pero funciona como provocación.
  • Zelenski quedó en el centro de la polémica al haber propuesto apoyar la candidatura de Trump a cambio de misiles Tomahawk, vinculando un símbolo de paz con una demanda de armamento de largo alcance.
  • Ushakov calificó la lógica ucraniana de 'estúpida' y 'monstruosa', argumentando que negociar un premio a la paz con armas destruye el sentido mismo del galardón.
  • Moscú aprovecha las grietas visibles entre Washington y Kiev para posicionarse como actor racional, mientras el conflicto en Ucrania sigue sin resolución a la vista.
  • La maniobra del Kremlin revela una estrategia más amplia: no rechazar el reconocimiento internacional de Trump, sino usarlo para erosionar la credibilidad diplomática de Ucrania.

El viernes, desde una entrevista publicada en Telegram, Yuri Ushakov —uno de los asesores más próximos a Vladimir Putin— lanzó una declaración que mezcla ironía y cálculo político: Rusia estaría dispuesta a respaldar la candidatura de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz si alguien en Moscú fuera consultado al respecto. Trump ha solicitado públicamente ese reconocimiento en varias ocasiones, y el gesto del Kremlin, aunque aparentemente generoso, tenía un filo dirigido a otro lado.

El verdadero blanco de Ushakov era Volodimir Zelenski. El presidente ucraniano había sugerido que Ucrania apoyaría la nominación de Trump al Nobel si Estados Unidos accedía a entregar misiles Tomahawk de largo alcance, capaces de golpear objetivos militares rusos más allá de la frontera. Para Ushakov, esa propuesta era no solo sorprendente, sino directamente estúpida: un premio consagrado a la paz no debería negociarse a cambio de armamento. La llamó, además, monstruosa, aunque admitió que revelaba mucho sobre quienes la concebían.

Lo que hace significativa esta intervención no es el elogio velado a Trump, sino el momento y el tono elegidos. Moscú no se opone a que el mundo reconozca los esfuerzos diplomáticos del expresidente estadounidense, pero aprovecha esa postura para señalar el cinismo que percibe en Kiev. En un conflicto donde los gestos simbólicos y los objetivos militares se entrelazan sin cesar, el Kremlin ha encontrado en el Nobel una nueva palanca para ensanchar la distancia entre Ucrania y su principal aliado occidental.

En el Kremlin, la noticia del Premio Nobel de la Paz se recibió con una observación que mezcla lo irónico y lo provocador. Yuri Ushakov, uno de los asesores más cercanos a Vladimir Putin, declaró el viernes que Rusia estaría dispuesta a respaldar la candidatura de Donald Trump para el galardón si alguien en Moscú fuera consultado al respecto. La afirmación llegó durante una entrevista con el periodista Alexander Yunashev, publicada en Telegram, en un momento en que Trump ha solicitado públicamente el reconocimiento en varias ocasiones.

La declaración de Ushakov no era simplemente un gesto de apoyo diplomático. Funcionaba también como crítica directa hacia Volodimir Zelenski, el presidente ucraniano, quien había sugerido que Ucrania apoyaría la nominación de Trump al Nobel si Estados Unidos accedía a entregar misiles Tomahawk de largo alcance. Estos misiles permitirían a Kiev atacar objetivos militares rusos situados más lejos de la frontera, una capacidad que Ucrania ha solicitado repetidamente durante la guerra.

Ushakov expresó su incredulidad ante la propuesta de Zelenski con palabras que no dejaban lugar a ambigüedades. Calificó la idea como sorprendente y, más directamente, como estúpida. Su argumento era simple pero cortante: un premio dedicado a la paz no debería otorgarse a cambio de armamento. La lógica de Zelenski, según Ushakov, era contradictoria en su esencia: reconocer los esfuerzos por la paz de alguien mientras se negocia la entrega de armas más destructivas.

El asesor del Kremlin fue más allá en su crítica. Describió la propuesta como algo monstruoso, aunque reconoció que el hecho de que alguien pensara de esa manera revelaba mucho sobre el carácter de quienes la formulaban. La declaración reflejaba la frustración de Moscú ante lo que percibe como cinismo occidental en las negociaciones sobre Ucrania, donde los objetivos militares y los gestos diplomáticos se entrelazan constantemente.

Lo que hace notable esta intervención de Ushakov es su timing y su tono. No se trata de una negación categórica de que Trump merezca reconocimiento internacional, sino de una aceptación condicional que simultáneamente socava la posición ucraniana. Moscú está señalando que, si el mundo quiere premiar a Trump por sus esfuerzos diplomáticos, Rusia no se opondría. Pero lo hace mientras critica duramente a Ucrania por intentar usar ese mismo premio como moneda de cambio en negociaciones sobre armas.

Esta maniobra diplomática ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre los tres actores principales: Rusia, Estados Unidos y Ucrania. Cada uno intenta posicionarse de manera ventajosa en un conflicto que ha durado años y cuyo final sigue siendo incierto. Las declaraciones de Ushakov sugieren que Moscú ve oportunidades en las grietas que percibe entre Washington y Kiev, especialmente en torno a cuestiones de armamento y reconocimiento internacional.

Creo que lo apoyaríamos ahora mismo, si nos preguntaran
— Yuri Ushakov, asesor del Kremlin
Es sorprendente, y diría que estúpido, que Zelenski diga que Ucrania apoyaría el Nobel de la Paz para Trump si les vende Tomahawk
— Yuri Ushakov
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Ushakov haría una declaración así ahora, justo cuando se anuncia el Nobel?

Model

Porque es una forma de señalar que Rusia no es el obstáculo. Si Trump recibe el premio, Moscú puede decir que lo apoyó. Pero al mismo tiempo, critica a Zelenski por intentar usar ese mismo premio como herramienta de negociación.

Inventor

¿Cree que Ushakov realmente piensa que Trump merece el Nobel?

Model

Probablemente no sea la cuestión. Lo que importa es que Rusia está diciendo: nosotros somos razonables, nosotros respetamos los gestos diplomáticos. El problema son los ucranianos, que mezclan paz con armas.

Inventor

¿Qué gana Zelenski ofreciendo apoyo a Trump a cambio de misiles?

Model

Intenta presionar a Estados Unidos para obtener armamento más avanzado. Pero Ushakov tiene razón en una cosa: es una contradicción evidente. No puedes premiar la paz mientras negocias armas más destructivas.

Inventor

¿Esto significa que Rusia está más cerca de negociar con Trump que con Biden?

Model

Ushakov está dejando la puerta abierta. Dice que Rusia apoyaría a Trump, lo que sugiere que ve en él a alguien con el que podría trabajar. Es una invitación velada.

Inventor

¿Cuál es el verdadero mensaje aquí?

Model

Que Moscú quiere que el mundo vea a Ucrania como el problema, no a Rusia. Y que está dispuesta a trabajar con cualquiera que reconozca eso.

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