ArtiLab invierte 15,6 millones en nueva fábrica de marroquinería en Ubrique

Se crearán 180 empleos directos adicionales, aumentando la plantilla de 420 a 600 trabajadores cuando la fábrica esté a pleno rendimiento.
El saber hacer está donde está
El CEO de ArtiLab explica por qué la empresa mantiene su apuesta por Ubrique a pesar de los costes.

En la ciudad gaditana de Ubrique, cuna histórica de la marroquinería española, ArtiLab levanta una fábrica de 16.000 metros cuadrados que condensa una década de crecimiento casi inverosímil: de ocho empleados a quinientos, y pronto a seiscientos. Con una inversión de 15,6 millones de euros y el respaldo de la mayor subvención regional jamás concedida a la ciudad, la empresa no solo consolida sus operaciones dispersas, sino que reafirma que el saber hacer artesanal y la manufactura de lujo pueden prosperar juntos en el mismo suelo. Ubrique, una vez más, apuesta por sí misma.

  • ArtiLab opera fragmentada en cuatro edificios y dos almacenes alquilados, una dispersión logística que frena su capacidad de crecer con coherencia y eficiencia.
  • Los costes de construcción han escalado un 40% en tres años, elevando la inversión total a 15,6 millones y poniendo a prueba el compromiso de la empresa con Ubrique.
  • La burocracia municipal retrasó el proyecto durante años, exigiendo modificaciones urbanísticas y la integración de fincas antes de que la primera piedra pudiera asentarse.
  • Una subvención de 2,6 millones de euros —la mayor de su tipo en la historia de Ubrique— valida institucionalmente la apuesta y alivia parte de la presión financiera.
  • Con el 30% de la obra ya ejecutada, la planta apunta a estar operativa a principios de 2027, momento en que 180 nuevos empleos transformarán la economía local.

Ubrique tiene razones para celebrar. ArtiLab, referente de la industria marroquinera española, está construyendo en la zona de Las Cumbres una nueva planta que marcará un antes y un después para la ciudad gaditana. La inversión asciende a 15,6 millones de euros y representa el proyecto industrial más ambicioso que ha visto la localidad en años.

La historia de ArtiLab es la de un crecimiento casi vertiginoso: nació en 2014 con ocho empleados y hoy ronda los 500 trabajadores. Ese éxito, sin embargo, generó un problema logístico severo: la empresa quedó dispersa en cuatro edificios y dos almacenes alquilados por toda la ciudad. La nueva planta, de 16.000 metros cuadrados, permitirá unificar todas esas operaciones bajo un mismo techo, con dos plantas de talleres, área administrativa y aparcamiento para 290 vehículos.

El camino no ha sido sencillo. Los terrenos se compraron hace ocho años, pero la burocracia municipal obligó a modificar el plan de ordenación urbana e integrar fincas segregadas antes de poder avanzar. Además, los precios de la construcción han subido un 40% en los últimos tres años, elevando el presupuesto inicial de forma considerable. A pesar del sobrecoste, el CEO Manuel María Enríquez fue claro: el saber hacer está donde está, y Ubrique era la única opción.

Esa lealtad ha tenido reconocimiento institucional. La empresa ha recibido una subvención de 2,6 millones de euros a través de los Incentivos Económicos Regionales, la mayor ayuda de este tipo en la historia de Ubrique y la décima en Andalucía fuera de los grandes proyectos. Existe además la posibilidad de un incentivo complementario de 1,2 millones adicionales.

Cuando la fábrica esté a pleno rendimiento, a principios de 2027, la plantilla pasará de 420 a 600 empleados directos, sumando 180 nuevos puestos de trabajo. Las ventas ya superaron los 40 millones de euros en 2024, frente a los 32 millones del año anterior. ArtiLab trabaja para las grandes marcas internacionales de lujo bajo estrictos compromisos de calidad, sostenibilidad y discreción. Su apuesta por Ubrique no es solo empresarial: es la demostración de que la manufactura de alta gama puede prosperar en España cuando se combinan tradición centenaria, talento local e inversión en infraestructuras modernas.

Ubrique tiene razones para celebrar. ArtiLab, una de las empresas más relevantes de la industria marroquinera española, está levantando una nueva fábrica en la zona de Las Cumbres que marcará un antes y un después en la ciudad gaditana. La inversión ronda los 15,6 millones de euros y representa el proyecto industrial más ambicioso que ha visto Ubrique en años, con potencial para convertirse en referencia internacional en la manufactura de lujo y complementos de piel.

La historia de ArtiLab es la de un crecimiento casi vertiginoso. Cuando nació en marzo de 2014, la empresa tenía ocho empleados. Hoy, poco más de una década después, ronda los 500 trabajadores. Ese crecimiento explosivo, sin embargo, ha traído consigo un problema logístico: la empresa está dispersa en cuatro edificios y dos almacenes alquilados por toda la ciudad. Manuel María Enríquez, su CEO, explica que la falta de suelo industrial disponible en Ubrique los obligó a ir ocupando espacios donde podían. Ahora, las nuevas instalaciones permitirán unificar todas esas operaciones bajo un mismo techo y, si el mercado lo permite, seguir expandiéndose.

La construcción de esta planta ha sido un proceso largo. Aunque compraron los terrenos hace ocho años, la burocracia municipal ha ido retrasando el proyecto. Fue necesario modificar el plan de ordenación urbana e integrar dos fincas segregadas en el procedimiento. Ahora, con casi el 30 por ciento de la obra ejecutada, el cronograma prevé que la construcción termine a finales de 2026, con las instalaciones operativas a principios de 2027. El edificio tendrá 16.000 metros cuadrados de superficie, aprovechando la orografía del terreno para situar la mitad bajo rasante. Contará con dos plantas de talleres de producción, una planta administrativa con salas de reuniones y despachos, y un sótano completo de aparcamiento con 290 plazas.

Los costes han sido mayores de lo previsto. La inversión inicial rondaba cifras menores, pero los precios de la construcción han subido un 40 por ciento en los últimos tres años. De los 15,6 millones totales, 11,8 millones van destinados a la construcción y 3,8 millones a la adquisición de maquinaria y bienes de equipo. A pesar del sobrecosto, ArtiLab ha mantenido su compromiso con Ubrique. Enríquez es claro al respecto: querían mantener la apuesta por la ciudad porque, como dice, el saber hacer está donde está. La empresa ha recibido reconocimiento administrativo por esta decisión. Una subvención de 2,6 millones de euros, obtenida a través de los Incentivos Económicos Regionales con fondos del Ministerio de Hacienda, es la mayor ayuda de este tipo que ha recibido Ubrique, la segunda más importante en la provincia de Cádiz y la décima en Andalucía fuera de los grandes proyectos. Existe además la posibilidad de acceder a un incentivo complementario de 1,2 millones más, aunque depende de la disponibilidad de fondos.

La nueva fábrica traerá consigo un aumento significativo de empleo. Actualmente, ArtiLab tiene 420 empleados directos. Cuando la planta esté a pleno rendimiento, esa cifra llegará a 600, lo que supone 180 nuevos puestos de trabajo. Este crecimiento refleja la trayectoria de la empresa en los últimos años. Las ventas pasaron de 32 millones de euros en 2023 a superar los 40 millones en 2024, un crecimiento que se ha estabilizado tras años de expansión espectacular.

ArtiLab se ha convertido en un socio estratégico para las grandes marcas de lujo y diseño a nivel internacional. Enríquez explica que sus clientes tienen un nivel de exigencia altísimo y exigen discreción absoluta sobre dónde operan. Esto implica compromisos rigurosos con la calidad, la sostenibilidad, el medio ambiente y las condiciones laborales. La empresa está auditada constantemente y posee todas las certificaciones relevantes. El sector marroquinero en Ubrique se ha profesionalizado enormemente en poco tiempo. Hay mucho talento local, tanto en la manufactura como en la gestión empresarial, lo que ha dado a ArtiLab una solidez que permite esta apuesta de futuro. Enríquez subraya que Ubrique se está adaptando a los tiempos, al mercado y a las exigencias de capacidad, infraestructuras y mecanización que demanda la industria moderna.

La nueva fábrica representa más que una simple expansión. Es el reconocimiento de que Ubrique, una ciudad con tradición centenaria en la marroquinería, sigue siendo capaz de competir en el mercado global del lujo. ArtiLab será la tractora de este sector, demostrando que la manufactura de alta calidad puede prosperar en España si se combinan tradición, talento local e inversión en infraestructuras modernas. A principios de 2027, cuando las máquinas comiencen a funcionar en Las Cumbres, Ubrique habrá dado un paso decisivo hacia su futuro.

Los clientes están contentos y tienen un nivel de exigencia altísimo, con discreción como una de sus máximas
— Manuel María Enríquez, CEO de ArtiLab
Ubrique se está adaptando a los tiempos, al mercado y a las exigencias de capacidad, infraestructuras y mecanización
— Manuel María Enríquez, CEO de ArtiLab
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué una empresa que ya funciona decide invertir 15,6 millones en una nueva fábrica? ¿No podría simplemente seguir alquilando espacios?

Model

Porque la dispersión tiene un límite. Cuando estás repartido en cuatro edificios y dos almacenes, pierdes eficiencia, coordinación, control. Además, los terrenos en Ubrique son escasos. Unificar todo bajo un mismo techo no es lujo, es supervivencia competitiva.

Inventor

¿Qué significa que sus clientes exijan "discreción" sobre dónde operan?

Model

Que son marcas de lujo que no quieren que se sepa que fabrican en España. O mejor dicho, que fabrican aquí pero quieren mantenerlo privado. Es un acuerdo tácito: ArtiLab produce con estándares altísimos y guarda silencio. A cambio, tiene acceso a clientes de primer nivel mundial.

Inventor

Los costes subieron un 40 por ciento. ¿Eso pone en riesgo el proyecto?

Model

No. La empresa ya tiene los fondos, ha recibido subvenciones públicas y sus ventas crecen. El sobrecosto es un problema de planificación, no de viabilidad. Pero sí muestra cuánto ha encarecido construir en España en tres años.

Inventor

¿Por qué tardaron ocho años desde la compra del terreno hasta empezar la obra?

Model

Burocracia municipal. Necesitaban cambios en el plan de ordenación urbana, integración de dos fincas segregadas. Es el ritmo real de los proyectos en España: la idea es rápida, la ejecución es lenta.

Inventor

¿Qué pasa si el mercado no crece como esperan y no llegan a los 600 empleados?

Model

Entonces la fábrica funcionará con capacidad ociosa. Pero ArtiLab está apostando a que el mercado del lujo seguirá creciendo. Han visto crecimiento espectacular en años recientes, ahora se ha normalizado, pero siguen confiando en la demanda.

Inventor

¿Por qué es importante que esto suceda en Ubrique y no en otro lugar?

Model

Porque Ubrique tiene 500 años de tradición en marroquinería. El talento está ahí, las redes están ahí, la reputación está ahí. Mantener la producción en Ubrique es mantener viva esa cadena de conocimiento. Si se va a otro sitio, se pierde todo eso.

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