Argentina se salva en prórroga ante heroico Cabo Verde en el Mundial

Cabo Verde casi logra lo imposible en la prórroga
Un equipo debutante clasificado 64 en el mundo llevó a Argentina a la prórroga y estuvo a minutos de la mayor sorpresa en la historia de los Mundiales.

En una noche de julio en Miami, Argentina —campeona del mundo— rozó el abismo ante Cabo Verde, una nación insular clasificada en el puesto 64 del mundo que casi reescribió la historia del fútbol. Con un marcador final de 3-2 en prórroga, los vigentes campeones avanzaron a octavos, pero la victoria llegó envuelta en alivio más que en gloria. El fútbol recordó, una vez más, que el tamaño de una bandera no determina el tamaño de un corazón.

  • Cabo Verde, debutante absoluto en Mundiales y uno de los equipos más modestos del planeta, igualó dos veces a Argentina y la empujó a la prórroga ante la incredulidad del mundo.
  • Cada gol caboverdiano desató lágrimas genuinas en las gradas y silenció a miles de aficionados argentinos que habían llegado al estadio esperando un trámite.
  • Argentina intentó recuperar el control con goles de Messi y Martínez, pero Cabo Verde respondió con determinación y estuvo a cuatro minutos de forzar los penales.
  • Un gol en propia puerta de Diney Borges en el minuto 111 fue el único muro que separó a Argentina de la mayor humillación en la historia de los Mundiales.
  • Los campeones del mundo avanzan a octavos, pero llegan heridos en su imagen y con una cita urgente ante Egipto el martes 7 de julio en Atlanta.

En Miami, bajo el calor de julio, Argentina vivió una noche que preferiría olvidar. Cabo Verde, clasificado en el puesto 64 del mundo y debutante en una Copa del Mundo, llevó a los vigentes campeones a la prórroga y estuvo a minutos de protagonizar la mayor sorpresa en la historia del torneo. El marcador final fue 3-2, pero los números apenas rozan la verdad de lo que ocurrió.

Messi abrió el marcador en el minuto 29 con su vigésimo gol mundialista, y el estadio argentino respiró tranquilo. Esa calma duró poco. Deroy Duarte igualó con un remate que se coló entre las piernas de Lisandro Martínez, desatando lágrimas de alegría entre los aficionados caboverdianos. En la prórroga, Argentina volvió a ponerse adelante gracias al propio Martínez, pero Sidny Lopes Cabral respondió con un disparo con efecto que se coló por la escuadra para el 2-2 en el minuto 103. Cabo Verde estaba a cuatro minutos de los penales.

Fue un gol en propia puerta de Diney Borges, en el minuto 111, el que cerró el partido y salvó a Argentina de escribir la página más oscura de su historia. Los jugadores caboverdianos abandonaron el campo sin victoria, pero con la certeza de haber dejado una huella que ningún equipo de su dimensión había logrado antes en un Mundial.

Ahora Argentina debe sacudirse el susto y prepararse para enfrentar a Egipto en octavos de final el martes 7 de julio en Atlanta. Pero la noche de Miami quedará grabada como el día en que el fútbol volvió a demostrar que lo imposible, a veces, casi sucede.

En Miami, bajo un cielo de julio, Argentina se salvó de escribir una de las páginas más vergonzosas de su historia futbolística. Cabo Verde, un equipo de apenas 64 lugares en el ranking mundial, llevó a los vigentes campeones a la prórroga y estuvo a minutos de eliminarlos en la fase de grupos. El marcador final fue 3-2, pero los números no cuentan la verdadera historia de una noche donde la nación más pequeña en disputar una eliminatoria de Copa del Mundo casi logra lo imposible.

Lionel Messi abrió el marcador en el minuto 29 con su vigésimo gol en Mundiales, controlando un balón largo del defensa Martínez y definiendo con precisión hacia la escuadra. Los miles de argentinos en el estadio respiraban tranquilos. Parecía que sería una tarde de trámite. Pero Deroy Duarte tenía otros planes. En la segunda mitad, el delantero caboverdiano irrumpió en el área y conectó un remate potente que se coló entre las piernas de Lisandro Martínez, el defensa del Manchester United, dejando sin reacción al portero. El empate 1-1 desató lágrimas de alegría entre los aficionados de Cabo Verde, quienes sabían que estaban presenciando algo extraordinario.

La prórroga comenzó apenas dos minutos cuando Martínez aprovechó una prolongación de Alexis Mac Allister tras un tiro de esquina y definió con potencia para el 2-1. Argentina parecía haber recuperado el control. Pero Sidny Lopes Cabral, en lo que fue la mejor noche de su carrera, recortó desde la izquierda del área, conectó un disparo con efecto que superó al portero Dibu Martínez y se coló por la escuadra. El 2-2 llegó en el minuto 103, y Cabo Verde estaba a cuatro minutos de forzar los penales. Martínez realizó una atajada espectacular para evitar el tercera empate, pero la tensión en el estadio era casi insoportable.

En el minuto 111, Diney Borges cometió un gol en propia puerta que selló el destino del partido. Argentina avanzó 3-2, pero nadie en el campo podía celebrar con la alegría que merecía una victoria. Los jugadores caboverdianos, debutantes en un Mundial, dejaron su huella de una manera que ningún equipo de su tamaño había logrado antes. Igualaron dos veces a la segunda potencia mundial, llevaron el partido a la prórroga y estuvieron a minutos de la mayor sorpresa en la historia de las Copas del Mundo.

Ahora Argentina debe recuperarse rápidamente. El martes 7 de julio, en Atlanta, enfrentará a Egipto en octavos de final. Pero la noche en Miami quedará grabada como el día en que Cabo Verde casi hace lo imposible, y Argentina apenas logró escapar.

Deroy Duarte logró el empate 1-1 para Cabo Verde irrumpiendo en el área y conectando un potente remate que pasó entre las piernas de Martínez
— Relato del partido
Sidny Lopes Cabral marcó uno de los grandes goles del Mundial cuando recortó hacia el interior desde la izquierda del área y conectó un disparo con efecto que superó al portero
— Relato del partido
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
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¿Cómo es posible que un equipo clasificado 64 en el mundo llegue tan lejos contra el campeón vigente?

Model

Cabo Verde no tenía nada que perder. Eran debutantes, nadie esperaba nada de ellos. Eso les permitió jugar sin presión, con una libertad que Argentina no tenía.

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Pero Argentina tiene a Messi. ¿No debería ser suficiente?

Model

Messi marcó, sí. Pero el fútbol no es solo talento individual. Cabo Verde jugó como equipo, con intensidad, sin miedo. Duarte y Cabral fueron implacables. Martínez tuvo que hacer atajadas espectaculares.

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¿Qué significa un gol en propia puerta en el minuto 111 para Argentina?

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Significa que se salvaron por milímetros. Borges no quería marcar ese gol. Fue el destino, la suerte, lo que Argentina necesitaba cuando el fútbol no estaba de su lado.

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¿Qué aprendió Argentina de esta noche?

Model

Que ningún rival es pequeño. Que la arrogancia mata. Que Cabo Verde, con su población de medio millón de habitantes, jugó con más corazón que muchos equipos que tienen diez veces sus recursos.

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¿Qué sigue para Cabo Verde después de esto?

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Se van a casa, pero no como perdedores. Se van como héroes. Escribieron historia. En Praia, en Mindelo, en cada isla, sabrán que su equipo casi elimina al campeón del mundo.

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