El sábado traerá lluvia y vientos peligrosos, mientras que el domingo lucirá como un día de verano pleno
Cuando el verano recuerda su poder, el Área Metropolitana de Buenos Aires se prepara para un sábado de vientos y lluvia que cederá paso a un domingo luminoso. El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido alerta amarilla por ráfagas de hasta 80 km/h sobre el Río de la Plata, mientras el norte del país —Formosa y Misiones en particular— enfrenta alertas naranja por tormentas severas con granizo y acumulaciones que podrían superar los 120 milímetros. La naturaleza, como siempre, no avisa dos veces: la prudencia es la única respuesta sensata.
- El sábado llega cargado: probabilidades de lluvia de hasta el 100% en la madrugada y ráfagas que podrían doblar árboles y arrancar toldos en el AMBA.
- El verdadero peligro no es el agua sino el viento sudeste-sur, con velocidades sostenidas de hasta 55 km/h y picos de 80 km/h concentrados sobre el Río de la Plata.
- En el norte, Formosa y Misiones están bajo alerta naranja: tormentas severas con granizo, actividad eléctrica intensa y lluvias que pueden acumular más de 120 milímetros en pocas horas.
- Las autoridades meteorológicas piden quedarse en casa, asegurar objetos sueltos, alejarse de ventanas y preparar kits de emergencia con agua, radio y linterna.
- El domingo ofrece alivio inmediato: cielo despejado, máxima de 30°C y vientos suaves que invitan a recuperar la calle; la semana siguiente se proyecta calurosa y sin alertas.
Después de una semana más fresca de lo habitual para enero, el AMBA enfrenta un fin de semana de contrastes marcados. El viernes por la noche ya comenzaron las primeras lluvias, y el sábado traerá su momento más intenso: probabilidades de precipitación de entre 70 y 100 por ciento durante la madrugada, temperaturas que no superarán los 24 grados y, sobre todo, vientos que son la verdadera preocupación de los meteorólogos.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por vientos para sectores de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma y la Costa Atlántica norte. Las ráfagas del sudeste rotando hacia el sur podrían alcanzar los 80 km/h, con mayor intensidad sobre el Río de la Plata. La recomendación es clara: no salir, asegurar macetas y muebles de exterior, mantenerse lejos de puertas, ventanas y estructuras como carteles o árboles, y extremar precauciones al volante.
Mientras tanto, cinco provincias del norte viven una situación más severa. Salta, Chaco y Corrientes están bajo alerta amarilla por tormentas variables, pero Formosa y Misiones enfrentan alerta naranja: tormentas severas con granizo, actividad eléctrica frecuente, ráfagas de hasta 90 km/h y acumulaciones que podrían superar los 120 milímetros en períodos cortos. Para estas zonas se recomienda permanecer en construcciones cerradas, desconectar electrodomésticos ante inundaciones y tener preparado un kit de emergencia.
El domingo cambia el escenario por completo: mínima de 17 grados, máxima de 30, cielo apenas nublado y vientos suaves. La semana siguiente se perfila calurosa —máximas cerca de los 34 grados— con solo una baja probabilidad de lluvia el jueves 15 y sin alertas activas en ninguna provincia.
Después de una semana donde el termómetro se mantuvo por debajo de lo esperado para esta época del año, el Área Metropolitana de Buenos Aires enfrenta un fin de semana de contrastes: el sábado traerá lluvia y vientos peligrosos, mientras que el domingo lucirá como un día de verano pleno.
Las primeras gotas comenzaron a caer el viernes por la noche, tal como el Servicio Meteorológico Nacional había anticipado. Durante la madrugada del sábado, la probabilidad de lluvia alcanzará su pico máximo, entre 70 y 100 por ciento. Hacia el mediodía esa probabilidad bajará a entre 40 y 70 por ciento, y ya entrada la noche se reducirá a entre 10 y 40 por ciento. Las temperaturas oscilarán entre 19 grados de mínima y 24 grados de máxima, pero lo que preocupa a los meteorólogos no es tanto la lluvia como el viento que la acompañará.
El organismo nacional emitió una alerta amarilla por vientos que afectará a sectores de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma y la zona norte de la Costa Atlántica. Los vientos provendrán del sudeste rotando hacia el sur, con velocidades sostenidas entre 35 y 55 kilómetros por hora, pero con ráfagas que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora. La mayor intensidad se concentrará sobre el Río de la Plata. Desde el Servicio Meteorológico recomiendan no salir de casa, asegurar o retirar objetos que puedan ser arrastrados —macetas, sillas, toldos—, mantenerse alejado de puertas y ventanas, no buscar refugio bajo marquesinas, carteles publicitarios, árboles o postes, y extremar precauciones al conducir.
Pero el domingo será otra historia. La mínima bajará a 17 grados, pero la máxima trepará hasta los 30 grados, con un cielo apenas nublado hacia la tarde y vientos débiles de entre 13 y 22 kilómetros por hora. Será el tipo de día que invita a salir, a disfrutar del aire libre sin preocupaciones.
Mientras el AMBA se prepara para este fin de semana turbulento, cinco provincias del norte del país enfrentan una situación más grave. Salta, Chaco y Corrientes están bajo alerta amarilla durante las primeras horas del sábado, con tormentas de intensidad variable, algunas localmente fuertes. Formosa y Misiones, en cambio, están bajo alerta naranja, el nivel más alto de advertencia. En estas últimas dos provincias se esperan tormentas severas acompañadas de frecuente actividad eléctrica, granizo ocasional y ráfagas que pueden alcanzar los 90 kilómetros por hora. Las acumulaciones de lluvia en Formosa y Misiones podrían superar los 120 milímetros en cortos períodos.
Para las zonas bajo alerta naranja, el Servicio Meteorológico Nacional recomienda seguir las instrucciones de las autoridades locales, permanecer en construcciones cerradas, desconectar electrodomésticos si ingresa agua, alejarse de zonas inundables y no ingresar en calles anegadas. También sugiere preparar un kit de emergencia con agua potable, alimentos, botiquín de primeros auxilios, radio a pilas y linterna, además de cargar los celulares con anticipación y tener a mano los números de Protección Civil, Bomberos y Policía.
Para el domingo no se esperan fenómenos meteorológicos de gran magnitud en ninguna provincia. La semana que comienza el lunes mantendrá temperaturas altas, con máximas rondando los 34 grados y mínimas que no bajarán de los 20 grados. Solo el jueves 15 de enero hay probabilidades bajas de lluvia. Por ahora, no hay provincias bajo alerta meteorológica.
Notable Quotes
El Servicio Meteorológico Nacional recomienda evitar salir, retirar o asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento, cerrar y alejarse de puertas y ventanas, y tener precaución al conducir— Servicio Meteorológico Nacional
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el sábado es tan diferente del domingo si están separados apenas por unas horas?
Porque un sistema de baja presión está atravesando la región. El sábado trae el frente activo con lluvia y vientos fuertes. Para el domingo, ese sistema ya habrá pasado y el aire se estabiliza.
¿Qué tan peligrosos son realmente esos vientos de 80 kilómetros por hora?
Lo suficientemente peligrosos como para que el Servicio Meteorológico emita alerta. No son tornados, pero pueden derribar objetos, romper ramas, hacer que conducir sea riesgoso. Por eso recomiendan no salir.
Mencionan que el Río de la Plata tendrá las mayores intensidades. ¿Eso afecta a la gente que vive lejos del río?
Sí, pero de manera diferente. El río amplifica los vientos, pero la alerta cubre toda la zona metropolitana. La gente en el interior de la ciudad sentirá vientos más débiles, pero igual significativos.
¿Por qué Formosa y Misiones tienen alerta naranja mientras que otras provincias tienen amarilla?
Porque allí se esperan tormentas más severas. Las acumulaciones de lluvia pueden ser el doble, los vientos más fuertes, y hay mayor riesgo de granizo y actividad eléctrica. Es una cuestión de intensidad.
¿Qué significa que las temperaturas de la próxima semana ronden los 34 grados?
Que después de una semana fría, volvemos al calor típico de enero. Esos 34 grados son lo normal para esta época. El fin de semana es una anomalía, una transición.
¿Hay algo que la gente del AMBA debería hacer ahora, antes del sábado?
Asegurar lo que pueda volar, cargar los celulares, revisar que las puertas y ventanas cierren bien. No es una emergencia, pero sí requiere preparación básica.