Aerolíneas británicas califican de "desproporcionadas" restricciones por ómicron

Profundamente preocupados por un enfoque fortuito y desproporcionado
Así describieron siete aerolíneas británicas las nuevas restricciones de viaje anunciadas por el Gobierno para contener la variante ómicron.

En el umbral de las fiestas navideñas, siete grandes aerolíneas británicas alzaron la voz contra su propio gobierno, reclamando que las nuevas restricciones impuestas por la variante ómicron llegaron demasiado tarde y pesan demasiado sobre quienes ya habían cumplido con su deber de vacunarse. Es una tensión antigua entre la cautela del Estado y la libertad de movimiento, ahora reencarnada en pruebas PCR y cuarentenas obligatorias. El episodio revela cuánto cuesta, en confianza y en dinero, la improvisación en tiempos de crisis.

  • Siete aerolíneas, incluyendo British Airways y Ryanair, enviaron una carta urgente a Boris Johnson calificando las nuevas medidas de viaje de 'fortuitas y desproporcionadas'.
  • Las restricciones exigen test PCR o de antígenos 48 horas antes de embarcar y cuarentena obligatoria hasta obtener un resultado negativo al segundo día de llegada.
  • El anuncio llegó con mínimo margen antes de Navidad, dejando a millones de viajeros y empresas sin tiempo para adaptarse, generando una sensación generalizada de haber sido 'defraudados'.
  • Las aerolíneas piden específicamente eliminar las pruebas previas al embarque para pasajeros con pauta de vacunación completa, y solicitan una reunión urgente con el primer ministro.
  • El Gobierno revisará las medidas la próxima semana y acelera simultáneamente su campaña de tercera dosis para todos los mayores de 18 años como respuesta paralela a ómicron.

Siete de las principales aerolíneas del Reino Unido —entre ellas British Airways, Ryanair, easyJet y Virgin Atlantic— presentaron esta semana una carta conjunta al primer ministro Boris Johnson en la que califican las nuevas restricciones de viaje impuestas para frenar la variante ómicron de excesivas y mal ejecutadas. El documento, firmado también por el grupo sectorial Airlines UK, expresa una preocupación profunda no solo por el contenido de las medidas, sino por la forma en que fueron anunciadas.

El Gobierno exige ahora a todos los viajeros que entren al país —independientemente de su estado de vacunación— un test PCR o de antígenos realizado en las 48 horas previas al embarque, además de cuarentena obligatoria hasta recibir un resultado negativo en una prueba realizada al segundo día de llegada. Para las aerolíneas, el verdadero problema fue el timing: el anuncio llegó con muy poco margen antes de las vacaciones navideñas, cuando millones de personas ya tenían sus planes cerrados.

En su carta, los ejecutivos solicitan al Gobierno que retire la exigencia de pruebas previas para los pasajeros completamente vacunados, y piden una reunión urgente con Johnson para exponer de primera mano el impacto sobre sus empresas y sus clientes. Saben que el Ejecutivo tiene previsto revisar las medidas la próxima semana, y ven en esa ventana una oportunidad real de cambio.

Mientras tanto, Johnson avanza en paralelo con una estrategia de inmunización masiva: ha prometido ofrecer una tercera dosis de vacuna a todos los mayores de 18 años antes de que termine el mes, apostando por el refuerzo como principal escudo frente a la velocidad de propagación de ómicron en el país.

Siete de las principales aerolíneas británicas se presentaron ante el Gobierno esta semana con un mensaje claro: las medidas de viaje que acaba de imponer para frenar la variante ómicron son excesivas y mal pensadas. La queja llegó en forma de carta dirigida al primer ministro Boris Johnson, firmada por ejecutivos de British Airways, Ryanair, easyJet, Virgin Atlantic, Jet2, Loganair y Tui UK, además del grupo sectorial Airlines UK que las representa.

El Gobierno británico había anunciado nuevas restricciones para todos los viajeros que entren al país, sin importar su estado de vacunación. Ahora deben presentar un test PCR o de antígenos realizado no más de 48 horas antes de abordar. Una vez en territorio británico, la cuarentena es obligatoria hasta obtener un resultado negativo en una prueba PCR que debe hacerse el segundo día de llegada. Son medidas que el Ejecutivo presentó como necesarias para contener la propagación de la nueva variante del coronavirus.

Pero para las aerolíneas, el problema no es solo el contenido de las restricciones sino cómo fueron implementadas. Los directivos escriben que se sienten "profundamente preocupados" por lo que describen como un enfoque "fortuito y desproporcionado". Lo que más les molesta es el timing: las medidas fueron anunciadas con muy poco tiempo de anticipación, justo cuando millones de británicos estaban finalizando sus planes para las vacaciones navideñas. Las empresas y sus clientes se sienten "defraudados" por directrices que llegaron demasiado tarde para permitir cambios significativos.

En su carta, las aerolíneas hacen una petición específica: que el Gobierno retire la exigencia de pruebas previas al embarque para los pasajeros que ya tienen la pauta completa de vacunación. Saben que el Gobierno planea revisar estas medidas la próxima semana, así que ven una ventana de oportunidad. Además de pedir cambios concretos, los ejecutivos solicitan una reunión urgente con Johnson para que entienda de primera mano los problemas que enfrentan tanto las compañías como sus clientes bajo estas nuevas reglas.

El Gobierno, mientras tanto, está acelerando su estrategia de refuerzo. Johnson anunció que ofrecerá una tercera dosis de vacuna a todos los mayores de 18 años antes de que termine el mes, en un esfuerzo por contener la velocidad con la que la variante ómicron se está propagando en el Reino Unido. Es una apuesta por la inmunización masiva como respuesta a la nueva amenaza, mientras las aerolíneas presionan por un enfoque menos restrictivo en las fronteras.

Estamos profundamente preocupados por el enfoque fortuito y desproporcionado del Gobierno sobre las restricciones de viajes
— Directivos de siete aerolíneas británicas en carta a Boris Johnson
Le pedimos urgentemente que se reúna con nosotros para que entienda los problemas que nosotros y nuestros clientes afrontan ahora
— Carta de las aerolíneas al primer ministro
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué las aerolíneas creen que estas medidas son desproporcionadas si el Gobierno solo está intentando controlar una nueva variante?

Model

Porque el costo no es solo sanitario. Estas restricciones llegan cuando la gente ya compró pasajes, reservó hoteles, planeó estar con familia. El Gobierno anunció todo con días de anticipación, no semanas. Para una aerolínea, eso significa cancelaciones, clientes furiosos, pérdidas.

Inventor

Pero si la variante es peligrosa, ¿no justifica eso las pruebas y la cuarentena?

Model

Quizá. Pero mira lo que piden: solo quieren eliminar las pruebas previas para los completamente vacunados. No piden eliminar todo. Dicen que es desproporcionado porque no distingue entre vacunados y no vacunados en el embarque.

Inventor

¿Qué tan urgente es esta situación si el Gobierno solo revisará las medidas la próxima semana?

Model

Eso es lo interesante. El Gobierno no está en pánico total. Está acelerando refuerzos, sí, pero también está abierto a revisar. Las aerolíneas ven eso como una grieta donde pueden presionar.

Inventor

¿Quién tiene más poder aquí, el Gobierno o las aerolíneas?

Model

El Gobierno tiene el poder legal. Pero las aerolíneas tienen algo que el Gobierno necesita: la economía de viajes, empleo, ingresos fiscales. Una carta de siete grandes compañías dirigida al primer ministro no es un gesto menor.

Inventor

¿Qué pasa si el Gobierno no cede?

Model

Las restricciones se mantienen, los viajes se desploman más, y las aerolíneas pierden dinero justo cuando estaban intentando recuperarse de la pandemia. Es un momento frágil.

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