Veintiocho casos detectados a tiempo que de otro modo habrían llegado tarde
En las instalaciones del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría de Costa Rica, ochenta mujeres recibieron mamografías gratuitas gracias a la alianza entre AERIS y el programa Ya es Hora, una iniciativa que desde 2024 recorre las siete provincias del país llevando detección temprana de cáncer de mama a quienes el sistema de salud convencional no siempre alcanza. Detrás de cada cifra —más de diez mil mamografías, veintiocho diagnósticos positivos— hay una historia de acceso negado y luego restituido. Este tipo de acción colectiva nos recuerda que la salud pública no es solo responsabilidad del Estado, sino también del tejido de instituciones y empresas que comparten un territorio y una comunidad.
- Veintiocho mujeres han recibido un diagnóstico positivo de cáncer de mama gracias al programa, casos que podrían haber avanzado silenciosamente sin esta intervención.
- Las barreras económicas, geográficas y de información siguen dejando a amplios sectores de mujeres costarricenses fuera del alcance de los sistemas de detección preventiva.
- AERIS movilizó a colaboradoras de todo el ecosistema aeroportuario —desde personal administrativo hasta trabajadores de servicios— para garantizar que la jornada llegara a quienes más lo necesitan.
- El programa Ya es Hora ha ejecutado más de 10.736 mamografías, 797 ultrasonidos y 120 biopsias en dos años, consolidando una red de detección que trasciende el sector privado.
- La expansión continua del programa hacia nuevas comunidades plantea una pregunta urgente: cuántas mujeres en territorios aún no cubiertos siguen esperando un acceso que podría salvarles la vida.
En el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, ochenta mujeres se sometieron a mamografías en una jornada de salud preventiva organizada por AERIS, la empresa gestora de la terminal, en alianza con el programa Ya es Hora. Lejos de ser un gesto puntual de responsabilidad corporativa, la iniciativa forma parte de una estrategia nacional de detección temprana de cáncer de mama que opera desde 2024.
Ya es Hora fue diseñado para llegar a mujeres que enfrentan obstáculos reales: limitaciones económicas, distancia geográfica o falta de información sobre dónde acudir. Las ochenta mamografías realizadas en el aeropuerto estuvieron dirigidas a colaboradoras de las diversas empresas e instituciones que conforman ese ecosistema laboral. Ricardo Hernández, Director Ejecutivo de AERIS, subrayó que promover la salud es parte integral del compromiso de la empresa con su comunidad.
Los números del programa revelan su verdadero alcance: más de 10.736 mamografías en las siete provincias del país, 797 ultrasonidos y 120 biopsias. Más significativo aún, se han detectado 28 casos positivos de cáncer de mama —diagnósticos que, sin esta intervención, podrían haber llegado demasiado tarde.
AERIS ha integrado estas jornadas en su estrategia de sostenibilidad, entendiéndolas no como filantropía ocasional sino como compromiso permanente. Mientras el programa continúa expandiéndose, persiste una pregunta de fondo: cuántas mujeres en comunidades aún no alcanzadas siguen esperando el acceso a una oportunidad que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
En el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría de Costa Rica, ochenta mujeres se sometieron recientemente a mamografías como parte de una iniciativa de salud preventiva coordinada por AERIS, la empresa que gestiona la terminal. El evento no fue un acto aislado de responsabilidad corporativa, sino un eslabón en una cadena más amplia de detección temprana que ha estado recorriendo el país desde 2024.
AERIS se asoció con Ya es Hora, un programa impulsado por una alianza de empresas privadas diseñado específicamente para llevar estudios de detección de cáncer de mama a mujeres que enfrentan obstáculos económicos, geográficos o de acceso a servicios de salud. Las ochenta mamografías realizadas en la jornada aeroportuaria fueron dirigidas a colaboradoras de las distintas empresas e instituciones que operan dentro del ecosistema del aeropuerto, desde personal administrativo hasta trabajadores de servicios complementarios.
Ricardo Hernández, Director Ejecutivo de AERIS, explicó que la decisión de participar en esta iniciativa responde a una comprensión más amplia de lo que significa responsabilidad corporativa. "Promover la salud también forma parte de nuestro compromiso con las personas que conforman la comunidad aeroportuaria," señaló, enfatizando que iniciativas como Ya es Hora facilitan el acceso a estudios preventivos y generan conciencia sobre la importancia de los controles oportunos.
Los números detrás del programa Ya es Hora revelan el alcance real de esta estrategia. Desde su lanzamiento hace dos años, la iniciativa ha realizado más de diez mil setecientas treinta y seis mamografías en las siete provincias de Costa Rica. Además de estos estudios, el programa ha ejecutado setecientos noventa y siete ultrasonidos y ciento veinte biopsias. Estos números no son meramente estadísticos: han permitido la detección oportuna de veintiocho casos positivos de cáncer de mama, casos que de otro modo podrían haber permanecido sin diagnosticar hasta etapas más avanzadas de la enfermedad.
La importancia de esta detección temprana radica en que muchas de las mujeres alcanzadas por el programa enfrentaban barreras reales para acceder a estos servicios. Ya sea por limitaciones económicas, distancia geográfica o simplemente falta de información sobre dónde acudir, estas mujeres representan un segmento de la población que típicamente queda fuera de los sistemas de detección preventiva. Al llevar los estudios directamente a las comunidades, el programa elimina al menos algunos de estos obstáculos.
AERIS ha integrado esta jornada dentro de su estrategia más amplia de sostenibilidad corporativa. La empresa ve estas iniciativas no como actos puntuales de filantropía, sino como parte de su compromiso permanente con el bienestar de quienes forman parte de su comunidad operativa. El programa Ya es Hora, por su parte, continúa expandiendo su ruta, buscando llegar a nuevas comunidades y consolidar su presencia en todo el territorio nacional.
Lo que comenzó como una jornada de ochenta mamografías en un aeropuerto es, en realidad, una ventana hacia un problema más profundo: el acceso desigual a servicios de salud preventiva en Costa Rica. Cada caso detectado a tiempo representa no solo una vida potencialmente salvada, sino también una familia, un círculo de trabajo, una comunidad que se beneficia de un diagnóstico oportuno. Mientras el programa continúa su expansión, la pregunta que permanece es cuántas otras mujeres en comunidades aún no alcanzadas podrían beneficiarse de esta misma oportunidad.
Citas Notables
Promover la salud también forma parte de nuestro compromiso con las personas que conforman la comunidad aeroportuaria— Ricardo Hernández, Director Ejecutivo de AERIS
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué una empresa aeroportuaria decide invertir recursos en mamografías? ¿No es eso responsabilidad del sistema de salud pública?
Es una pregunta justa. Pero AERIS no está reemplazando al sistema público; está llenando un vacío. Hay mujeres que nunca llegan a los hospitales porque no saben dónde ir, no pueden pagar, o viven demasiado lejos. Una empresa que opera un aeropuerto tiene trabajadores, proveedores, familias. Cuidarlos es cuidar su propia comunidad.
¿Y los números? Diez mil mamografías suena bien, pero ¿es realmente significativo en un país?
Significativo es relativo. Lo que importa es que veintiocho mujeres recibieron un diagnóstico de cáncer que de otro modo habría llegado tarde. Eso no es un número abstracto. Eso es veintiocho vidas donde el tiempo hizo la diferencia.
¿Cómo funciona logísticamente? ¿Llevan máquinas de mamografía de pueblo en pueblo?
Exactamente. Ya es Hora es una alianza empresarial que moviliza equipos y personal médico. Van a comunidades, a aeropuertos, a lugares donde las mujeres trabajan o viven. Es medicina preventiva llevada al terreno, no esperando que la gente venga al hospital.
¿Qué pasa después? Si detectan cáncer, ¿quién se hace cargo del tratamiento?
Ese es el límite del programa. La detección es el primer paso. El seguimiento y el tratamiento dependen del sistema de salud y de la capacidad económica de cada mujer. Por eso la detección temprana es tan crucial: da más opciones, más tiempo, mejores pronósticos.
¿Es esto sostenible? ¿Puede una alianza privada mantener esto indefinidamente?
Esa es la pregunta que define el futuro. Por ahora, el compromiso existe. Pero depende de que las empresas vean esto como inversión en salud pública, no como gasto. Si funciona, si salva vidas, entonces tiene lógica económica y moral.