Torres Actyon: el SUV híbrido coreano que redefine la eficiencia con 204 CV

Silencioso en todo momento, con una respuesta muy progresiva
Descripción del comportamiento del sistema híbrido del Actyon en aceleración y conducción normal.

En un mercado donde la eficiencia y el espacio rara vez coexisten sin sacrificios, el Torres Actyon emerge como una propuesta coreana que desafía esa tensión histórica. Con un sistema híbrido de origen BYD y 204 caballos combinados, este SUV de 4,74 metros ofrece hasta 800 kilómetros de autonomía y un interior de generosidad poco común, recordándonos que la ingeniería asiática sigue redefiniendo los límites de lo posible en la movilidad cotidiana. Sus debilidades —una dirección imprecisa y un sistema multimedia lento— no opacan una propuesta que equilibra confort, espacio y consumo con notable coherencia.

  • Un SUV de más de 200 caballos que consume apenas 6 litros a 100 km en autopista desafía la lógica habitual de la categoría y obliga a reconsiderar los prejuicios sobre los híbridos coreanos.
  • El motor eléctrico impulsa el vehículo en solitario hasta los 100 km/h, con transiciones tan silenciosas que el conductor apenas percibe cuándo entra el motor térmico.
  • 668 litros de maletero, respaldos traseros reclinables 32 grados y espacio para tres pasajeros sin estrecheces convierten al Actyon en un argumento serio para las familias que no quieren renunciar al dinamismo visual.
  • La dirección falta de precisión y el sistema multimedia de respuesta lenta son las grietas en una armadura que, por lo demás, brilla en refinamiento y silencio de marcha.
  • Con autonomías que rozan los 800 kilómetros, el Actyon se posiciona como una alternativa real para quienes dudan entre el eléctrico puro y el térmico convencional.

El Torres Actyon es un SUV híbrido coreano que llega dispuesto a cuestionar lo que se da por sentado sobre los vehículos de su tamaño. Con 204 caballos combinados y un sistema híbrido desarrollado con tecnología BYD, su propuesta central es sencilla pero ambiciosa: amplitud, confort y consumo controlado en un mismo paquete de 4,74 metros.

La carrocería reinterpreta al Torres original con un perfil más coupé, pilar trasero más inclinado y un diseño diferenciado en frontal y zaga. Esos tres centímetros adicionales de anchura se notan dentro: el maletero alcanza los 668 litros y los pasajeros traseros disfrutan de respaldos reclinables hasta 32 grados, una generosidad poco habitual en la categoría. El salpicadero, inspirado en la versión eléctrica EVX, luce dos pantallas contiguas de efecto llamativo, aunque el sistema multimedia responde con una lentitud que contrasta con la competencia europea y china.

El corazón del Actyon combina un motor de gasolina de 1,5 litros turbo con 150 caballos y un eléctrico de 177, alimentado por una batería de 1,83 kWh. La lógica es distinta a la mayoría: el motor eléctrico mueve el coche en solitario hasta los 100 km/h, y solo ante demandas elevadas ambos trabajan juntos. Las transiciones son tan suaves que el refinamiento resultante sorprende en esta categoría.

En carretera, el Actyon mantiene ritmos sostenidos a 140 km/h con consumos que rondan los 6 litros por cada 100 kilómetros, traducidos en autonomías cercanas a los 800 kilómetros. La suspensión, más firme que la del Torres, absorbe bien las imperfecciones sin perder aplomo en curva. El único lunar relevante es una dirección que carece de la precisión y directividad que el resto del conjunto invita a esperar.

El Torres Actyon llega como un SUV híbrido coreano que desafía lo que creíamos saber sobre la eficiencia en vehículos de este tamaño. Con 204 caballos de potencia combinados y un sistema híbrido de origen BYD, este modelo representa una apuesta seria por reconciliar la amplitud interior, el confort de marcha y el consumo controlado en un mismo paquete.

La silueta del Actyon toma el Torres como punto de partida pero lo reinterpreta con un aire más coupé. El pilar trasero se inclina con mayor agresividad, el frontal y la zaga adoptan un diseño diferenciado, y el conjunto transmite una dinámica visual que contrasta con la vocación familiar del vehículo. Mide 4,74 metros de largo, apenas cuatro centímetros más que su hermano Torres pero tres centímetros más ancho, lo que se traduce en un interior notablemente más generoso. El maletero crece hasta los 668 litros, una cifra que roza lo excepcional para la categoría.

Dentro, el salpicadero toma prestado el diseño de la versión eléctrica EVX, con dos pantallas dispuestas una junto a la otra como si formaran una sola superficie. El efecto visual es llamativo, aunque el sistema multimedia adolece de cierta lentitud en sus reacciones, un contraste con las últimas novedades que llegan desde Europa y China. Lo que sí brilla sin reservas es la habitabilidad. Tanto en los asientos delanteros como en los traseros se respira amplitud. Los respaldos traseros se reclinan hasta 32 grados, permitiendo posiciones mucho más relajadas en viajes largos. Tres ocupantes pueden viajar sin estrecheces notables. Los asientos delanteros son generosos, aunque algo cortos de baqueta, y el volante sorprende por su tacto agradable y sus formas achatadas.

El corazón del Actyon es un sistema híbrido convencional que funciona con una lógica diferente a la mayoría de sus competidores. Un motor de gasolina de 1,5 litros turboalimentado entrega 150 caballos. Un motor eléctrico suma 177 caballos adicionales. Una batería de 1,83 kWh alimenta la parte eléctrica. La clave está en que el motor eléctrico impulsa las ruedas en solitario hasta los 100 km/h cuando la demanda de potencia no es elevada. Solo cuando se buscan aceleraciones rápidas o velocidades altas entran en juego ambos motores simultáneamente. Las transiciones entre modo eléctrico y térmico son notablemente suaves, sin los tirones ni ruidos desagradables que caracterizan a muchos híbridos convencionales.

En la conducción diaria, el Actyon sorprende por su silencio. El motor apenas se deja oír, la respuesta es progresiva incluso cuando buscas ganancia rápida de velocidad, y el conjunto transmite una sensación de refinamiento poco común en esta categoría. En carreteras secundarias con curvas, la suspensión más firme que la del Torres ofrece un equilibrio notable: apoyos suficientemente sólidos en las curvas y una gran capacidad para absorber baches e imperfecciones del asfalto. La dirección, sin embargo, peca de falta de precisión y directividad, un punto débil en un conjunto que de otra forma destaca por su calidad general.

Donde el Actyon realmente se siente cómodo es en autovías y carreteras amplias. Mantiene ritmos elevados sin esfuerzo, circulando a 140 km/h de marcador con potencia de sobra. Y lo hace con consumos sorprendentemente contenidos para un SUV de más de 4,7 metros y más de 200 caballos. En esos ritmos sostenidos, el consumo medio ronda ligeramente por encima de los 6 litros por cada 100 kilómetros, lo que permite autonomías que se acercan fácilmente a los 800 kilómetros. Para un vehículo de estas dimensiones y potencia, son cifras que merecen atención.

La transición entre eléctrico y térmico es de lo mejor entre los híbridos convencionales por la suavidad con que funciona en todo momento
— Análisis de conducción del Torres Actyon
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué un híbrido convencional y no un enchufable o directamente eléctrico?

Model

El híbrido convencional aquí funciona diferente. El motor eléctrico trabaja solo hasta 100 km/h, no es solo un asistente. Eso significa que en ciudad y carreteras secundarias pasas mucho tiempo sin quemar gasolina. No necesitas enchufar nada, no hay ansiedad de autonomía.

Inventor

Pero el sistema multimedia es lento, según leí. ¿Eso no es un problema grave hoy en día?

Model

Lo es, pero no es el corazón del vehículo. Es una interfaz. Lo que importa aquí es que conduces sin ruidos molestos, sin tirones, con 800 kilómetros de autonomía. El multimedia es frustrante, sí, pero no te arruina el viaje.

Inventor

¿A quién le vende Torres este Actyon? ¿Familias que buscan espacio?

Model

Exactamente. Es un SUV de 4,74 metros con maletero de 668 litros y respaldos que se reclinan. Tres personas atrás sin estrecheces. Es para quien necesita amplitud, confort en viajes largos, y no quiere estar pendiente de gasolineras cada 400 kilómetros.

Inventor

¿Qué le falta para ser perfecto?

Model

Una dirección más precisa. En curvas rápidas sientes que falta comunicación con la carretera. Y el sistema multimedia necesita reaccionar más rápido. Pero esos son detalles en un vehículo que hace bien lo fundamental: llevar gente cómoda, lejos, sin gastar demasiado.

Inventor

¿Es competitivo en precio?

Model

No tengo esa información, pero el paquete que ofrece—eficiencia real, habitabilidad excepcional, 204 caballos—sugiere que Torres está pensando en quien cansó de compromisos.

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